En septiembre del año pasado, Eduardo Méndez, comenzó con complicaciones al caminar. En ese primer momento, fue derivado al hospital Italiano en Buenos Aires, en donde permaneció internado un mes y una semana. "Fue muy difícil definir lo que me había pasado, hasta que luego de mucho ver y estudiar me diagnostican con una inflamación en la columna, una mielitis longitudinal", sostuvo Méndez.
A raíz del cuadro se determinó que Méndez necesitaba iniciar una rehabilitación intensiva, ya que el paciente no contaba con ningún tipo de movilidad ni fuerzas en las piernas. A través de la obra social fue derivado a la Unidad de Cuidados Intensivos y Rehabilitación (U.C.I.R.), que funciona en el Sanatorio Garay, un espacio se habilitó durante la pandemia de Covid como un área de neurorehabilitación con internación.
"El paciente ingresó a la unidad parapléjico, no tenía controles de esfínteres y no podía mover sus piernas", le contó a AIRE el doctor Carlos Castarataro, jefe de Terapia Intensiva del sanatorio y del Centro de Rehabilitación. En el caso de Eduardo, a pesar de que no fue trasladado desde una terapia intensiva, presentaba una secuela neurológica muy severa y su cuadro fue catalogado como complejo. La personalidad del paciente, el respaldo de su familia y el constante trabajo con los profesionales facilitaron su recuperación.
Los objetivos de la U.C.I.R. del Sanatorio Garay es lograr que los pacientes alcancen la capacidad para dominar lo que los profesionales llaman las Actividades de la Vida Diaria (A.V.D.) y que la persona logre ser independiente para vestirse, realizar sus actividades fisiológicas y comer. "Ese es el objetivo principal que buscamos en los pacientes. Logrado eso, uno busca una mejor performance en ellos, como en el caso de Eduardo, que corría todas las tardes", recordó Castarataro.
A raíz de la evolución de Eduardo y de los primeros pacientes que comenzaron a rehabilitar, el Sanatorio Garay celebró un convenio de cooperación con un gimnasio de la Recoleta, a través del cual las personas que entrenan allí cuentan con una supervisión profesional sobre su salud del equipo médico del sanatorio, sumado a las alertas que puede brindar la gente del gimnasio en entrenamiento.
Cómo fue la recuperación de Eduardo en el Sanatorio Garay
"Estamos hablando de una línea de personas que entran severamente enfermos a una unidad de cuidados críticos o a una enfermedad neurológica que los pone en una inferioridad de condiciones en la vida muy severa, con una paraplejía o una hemiplejía. Por eso es tan valioso lograr que este paciente no solo se independice, sino poder tener algún desempeño desde el punto de vista de actividades deportivas", enumeró el profesional sobre lo que implica el tratamiento y la recuperación de las personas que ingresan a la unidad que comanda.
Eduardo llegó tres meses antes de las fiestas de fin de año. El primer objetivo que los profesionales se propusieron fue que el paciente pudiera brindar con su familia. Ese era su meta, a pesar de que su cuadro era severo. Sin embargo, los primeros valores clínicos que el equipo médico del paciente obtuvo eran bastante auspiciosos. La recuperación implicó ocho horas de entrenamiento diario en doble turno. "Ese es el secreto, una asistencia personalizada varias horas al día", detallo el responsable de la U.C.I.R.
Eduardo pudo pasar esa Navidad en su casa para luego retomar el tratamiento en el sanatorio, en donde quedó internado tres meses más. Luego continuó con su actividad desde lo ambulatorio. "Fue un periodo bastante prolongado, pero en el caso de él, un caso paradigmático, volvió a su vida normal", explicó el médico.
Cómo funciona la Unidad de Cuidados Intensivos y Rehabilitación del Sanatorio Garay
La U.C.I.R. funciona en las instalaciones del Sanatorio Garay, que al momento de la apertura de la unidad Santa Fe no contaba con un centro de neurorehabilitación con internación. Los centros más cercanos se encuentran en Paraná, en Urquiza (provincia de Entre Ríos), en San Jerónimo Sur, y Rosario.
La particularidad del espacio es que está inserto dentro del sanatorio, a diferencia de otros centros que están alejados de los centros de atención. Un aspecto importante ante las complicaciones que surgen obliga a trasladar a los pacientes.
"El requerimiento de una resonancia, una tomografía o una ecografía se puede resolver en el sanatorio sin trasladar al paciente", destacó el profesional. La U.C.I.R. cuenta con siete plazas y desde su apertura han sido ocupadas de manera constante dada la demanda que tiene la unidad, que por mes otorga tres altas.
Temas
Te puede interesar

