Grupo MIT puso en marcha en Santa Fe un programa de screening para la detección temprana del cáncer de pulmón, orientado a personas con factores de riesgo.
El cáncer de pulmón continúa siendo el tumor con mayor mortalidad en el mundo. Su principal dificultad es que avanza en silencio: pueden pasar años sin manifestaciones clínicas y, cuando aparecen síntomas como tos persistente, expectoración con sangre, pérdida de peso o cansancio extremo, muchas veces la enfermedad ya está en etapas avanzadas.
Con la premisa de llegar antes que el síntoma, Grupo MIT propone un abordaje integral con un equipo interdisciplinario de primer nivel.
“Este programa va dirigido a detectar lesiones tempranas preneoplásicas que pueden reducir la mortalidad en un 20% del cáncer de pulmón”, explicó la neumonóloga Eugenia Guala. La evidencia científica respalda esta estrategia: el screening permite disminuir en un 20% la mortalidad en pacientes de alto riesgo.
¿Quiénes deberían realizarlo?
El programa está indicado principalmente para personas de entre 55 y 74 años que fuman o han fumado de manera intensa y que hayan dejado el cigarrillo hace menos de 15 años. El tabaquismo representa el factor de riesgo más importante y está presente en aproximadamente el 80% de los casos.
“El cáncer de pulmón se manifiesta de forma silente. Puede pasar mucho tiempo sin síntomas y cuando aparece la clínica ya es tarde. Detectarlo en etapas tempranas nos da posibilidades curativas mucho más altas”, señaló la neumonóloga Brenda Moran.
En el consultorio también se valoran otros factores de riesgo, como la exposición a biomasa, trabajos rurales, inhalación de humos tóxicos y antecedentes de enfermedades pulmonares que inflaman el tejido respiratorio, incluso en personas que nunca fumaron.
Cómo es el proceso
El circuito comienza con una consulta neumonológica. En ese mismo momento se realizan estudios de laboratorio, así como también una espirometría para evaluar la función pulmonar y se analizan los antecedentes personales y el nivel de exposición a factores de riesgo.
Luego se solicita una tomografía de tórax de baja dosis, el estudio central del screening, que permite detectar nódulos pulmonares pequeños con mínima irradiación, lo que posibilita su repetición anual en pacientes indicados.
En una segunda consulta se evalúan los resultados. Si no hay lesiones, el control pasa a ser anual. Si se detecta un nódulo, el caso se analiza en un comité multidisciplinario que define si corresponde seguimiento periódico con tomografías cada tres o seis meses o una intervención quirúrgica precoz, dependiendo del tamaño y las características de la lesión.
“Generalmente llegamos antes del problema. Si la lesión es pequeña, puede tratarse oportunamente y muchas veces resolverse sin mayores complicaciones”, destacó Guala.
La edad promedio de diagnóstico del cáncer de pulmón suele ubicarse entre los 65 y 70 años, justamente porque los síntomas aparecen tardíamente. Por eso, el objetivo del programa es intervenir antes de que la enfermedad avance.
Un equipo interdisciplinario que acompaña cada etapa
Uno de los diferenciales del programa es su estructura integral. En el Grupo MIT el paciente es acompañado desde el estudio inicial hasta el eventual tratamiento y seguimiento por un equipo interdisciplinario que acompaña cada etapa del proceso. En el área de Neumonología, las doctoras Eugenia Guala y Belén Moran lideran la evaluación clínica y el seguimiento inicial de los pacientes. La Cirugía Torácica está a cargo del doctor Juan Monzón, quien interviene cuando una lesión requiere resolución quirúrgica.
El área de Imágenes e Intervencionismo, clave en la detección y caracterización de nódulos pulmonares, está integrada por el doctor Hugo Paladini y la doctora Soledad Cian.
En Oncología participa el doctor David Yossen, encargado de definir estrategias terapéuticas en los casos que lo requieran. Desde Clínica Médica, la doctora Silvana Fiorano coordina el área de cesación tabáquica, un pilar fundamental del programa, mientras que la doctora Valeria Avalis aporta su enfoque en metabolismo y evaluación integral del paciente.
El equipo se completa con la doctora Adriana Albertengo en Anatomía Patológica y la doctora Mayra Arbelo en Genética, consolidando un abordaje coordinado que permite analizar cada caso desde múltiples especialidades y ofrecer un acompañamiento integral.
“Como equipo multidisciplinario que integra neumonólogos, oncólogos, imagenólogos y especialistas en cesación tabáquica, somos pioneros en el ámbito privado en Santa Fe”, subrayó Guala.
El tabaquismo, el principal factor de riesgo
El programa incluye acompañamiento específico para cesación tabáquica. “El tabaquismo es el principal factor de riesgo. El cese tabáquico desinflama el pulmón y reduce el riesgo. Existen terapias de reemplazo de nicotina y acompañamiento profesional que muchas personas desconocen”, explicó Moran.
La estrategia apunta no solo a detectar lesiones tempranas, sino también a intervenir sobre el factor de riesgo más determinante.
Cómo acceder
Las consultas se realizan de lunes a viernes, de 8 a 20 horas, en las sedes ubicadas en Av. Freyre 3165, Av. Freyre 3074 y en el Centro Médico Las Acacias, en el kilómetro 157 de la autopista Santa Fe–Rosario. El turno puede solicitarse a través del centro único de contacto: 342 4 537 262.
En una enfermedad que suele avanzar en silencio, la detección temprana puede marcar la diferencia. El mensaje del equipo es contundente: llegar antes del síntoma es la mejor oportunidad para cambiar el pronóstico.
Te puede interesar








