miércoles 12 de enero de 2022
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El testimonio del primer médico que diagnosticó a la esperancina como "controladora elite" de VIH

El infectólogo Federico Detarsio trabaja en Esperanza y Rosario y fue el médico que atendió a la esperancina que es la segunda persona en el mundo que eliminó el VIH por inmunidad natural. La diagnosticó como un posible caso de "controladora elite" y la derivó a otros especialistas.

La historia de una mujer de 30 años, oriunda de la ciudad de Esperanza, conmueve e ilusiona al mundo: es la segunda persona que logra eliminar al VIH (virus del Sida) por inmunidad natural. Federico Detarsio es un médico infectógolo que trabaja en la ciudad y en Rosario y fue el primero en atender a la joven. "La conocí en 2013 luego de que ella tuviera el contacto y se contagiara de su pareja que tenía el virus VIH", contó el especialista a AIRE. Detarsio explicó que cuando empezó a estudiar el caso de la mujer, se encontró con una dificultad: "Nunca encontramos la presencia del virus vivo en su sangre, tejidos ni en su cuerpo", indicó.

Luego de varios estudios, el médico llegó a la conclusión de que la mujer podía estar dentro de lo que llaman "grupo elite". Son personas que naturalmente y por diferentes procesos logran controlar el virus dentro de su cuerpo.

Tras ensayar este primer diagnóstico, el médico decidió derivarla con otros especialistas de Argentina. Allí comenzaron a estudiar el caso especialmente hasta llegar a la conclusión que se conoció el lunes por medio de la revista científica Annals of Internal Medicine. A pesar de que Detarsio ya no atiende de forma profesional a la joven esperancina, siguió en contacto con ella y se fue enterando de todo el proceso.

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“Buscaban el virus en su cuerpo y no lo encontraban, lo intentaron rastrear en la sangre, en las células e incluso en la placenta luego de ser madre”, detalló el infectólogo. El resultado sirve como una de las dos pruebas de concepto de que la llamada cura esterilizante del virus es aparentemente posible a través de la inmunidad natural.

“Este es realmente el milagro del sistema inmunológico humano que lo hizo”, dijo la doctora Xu Yu, inmunóloga viral del Instituto Ragon, en Boston, quien en asociación con la científica argentina Natalia Laufer, médica del Instituto Inbris en Buenos Aires, lideró la búsqueda exhaustiva de cualquier VIH viable en el cuerpo de la paciente santafesina. La misma experta también aclaró que nunca van a estar 100% seguros de que no haya virus en el cuerpo de la paciente.

El infectólogo santafesino Detarsio destacó que este caso le es útil a la ciencia para estudiar por medio de qué mecanismo espontáneo la joven logra controlar el virus. Al ser consultado sobre la posibilidad de utilizar y estudiar este caso para aplicarlo en otros pacientes. Destacó que en un principio no es posible. “No hay una disponibilidad inmediata de aplicación”, señaló.

En lo personal, el médico asegura que la cercanía a este caso lo estimula en su vida profesional para seguir trabajando. “Son casos que rompen con la monotonía y demuestran que pueden pasar en localidades pequeñas como estas”, sostuvo.

El testimonio del primer médico que diagnosticó a esperancina como "controladora elite" de VIH

Los resultados del estudio

Los coautores del estudio dijeron que creen que sus hallazgos traerán esperanza a los 38 millones de personas que, según datos de la ONU, que viven con el virus en todo el mundo y al campo de investigación de la cura del VIH en constante expansión. El caso sirve como una de las dos pruebas de concepto de que la llamada cura esterilizante del virus es aparentemente posible a través de la inmunidad natural.

“Ahora tenemos que descubrir los mecanismos”, dijo el doctor Steven Deeks, un destacado investigador de la cura del VIH de la Universidad de California en San Francisco, que no participó en el estudio.

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Los científicos están llevando a cabo la tarea titánica de curar el VIH en múltiples frentes, incluso a través de la terapia genética. Esos esfuerzos intentan eliminar el virus de su llamado reservorio o mantenerlo atrapado en las células; y vacunas terapéuticas que mejorarían la respuesta inmunitaria del cuerpo al virus. Hasta la fecha, los investigadores han curado con éxito terapéuticamente a otras dos personas, en ambos casos mediante complejos y peligrosos trasplantes de células madre.

El VIH ha demostrado ser extraordinariamente difícil de erradicar del cuerpo porque infecta ciertas células inmunitarias de larga duración, conocidas colectivamente como el reservorio viral, que pueden pasar períodos prolongados en estado de reposo. Esto mantiene el ADN viral, conocido como provirus, que está codificado en esas células bajo el radar del tratamiento antirretroviral estándar, que solo puede atacar al virus en las células infectadas cuando están produciendo activamente nuevas copias del VIH.

Los autores de ese estudio encontraron que el sistema inmunológico de estos individuos parecía haber destruido preferentemente las células que albergaban el VIH capaz de producir nuevas copias viables del virus. Solo quedaron células infectadas en las que el código genético viral se empalmó en una especie de zona muerta genética: regiones del ADN celular que estaban demasiado lejos de las palancas que impulsan la replicación viral.

Qué dijo la joven de Esperanza

Hasta el momento no se conoció el nombre de la joven que fue diagnosticada y solamente dio declaraciones a la NBC News en español, una cadena televisiva interncional. “Disfruto estar saludable”, dijo por correo electrónico, y aseguran que habló bajo condición de anonimato debido al estigma asociado con el virus. “Tengo una familia sana. No tengo que medicarme y vivo como si nada hubiera pasado. Esto ya es un privilegio“.

El primer caso que se curó

Loreen Willenberg, una californiana que ahora tiene 67 años y fue diagnosticada con VIH en 1992, se destacó por tener un sistema inmunológico que aparentemente había vencido al virus por completo. Incluso después de secuenciar miles de millones de sus células, los científicos no pudieron encontrar ninguna secuencia viral intacta.

El caso de Willenberg de una aparente cura natural del VIH es bastante similar al del paciente de Esperanza, según Yu. La viróloga estimó que cada una de estas mujeres puede haber montado una respuesta de células T asesinas particularmente potente al virus, una prensa inmunológica de corte completo que los investigadores posiblemente algún día podrían recapitular terapéuticamente.

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