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Salud Hospital José María Cullen |

Dos hermanos, un cirujano y una historia que conmueve: a diez años del primer trasplante renal en el hospital José María Cullen

El 4 de octubre de 2012 se puso en marcha la Unidad de Trasplante Renal en el hospital José María Cullen. En esa oportunidad, dos hermanos oriundos de Cayastá protagonizaron la primera intervención en el efector local. A diez años de la operación, los protagonistas viven una vida normal y el hospital público se convirtió en un referente con estándares internacionales en ablaciones de este tipo.

"¿Qué se siente donar vida?", le preguntó Luis Mino a Cristian González, el primer donante vivo de riñón que junto a su hermano, en el 2012, protagonizó el primer trasplante renal en el hospital José María Cullen. "Es algo hermoso donar, porque venimos a vivir esta vida. Se me presentó la posibilidad y hay que seguir adelante. Es una cosa muy grande para mí", sostuvo Cristian en una emotiva entrevista en el programa Ahora Vengo en la que además participaron su hermano José Luis y el médico que encabezó la operación, Mariano Arriola (M.P.2959).

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El 4 de octubre de 2012 se puso en marcha la Unidad de Trasplante Renal en el Cullen. En esa oportunidad, los hermanos José Luis y Cristian González, oriundos de Cayastá, protagonizaron la primera intervención en el efector local. El procedimiento estuvo a cargo del nefrólogo Arriola, que en ese momento acumulaba 15 años de experiencia en intervenciones de esas características.

Al momento de la oblación, José Luis tenía 28 años y realizaba tratamiento de diálisis tres veces a la semana. Mientras que su hermano, de quien recibió el riñón, en ese entonces tenía 44 años. El caso de José Luis González fue derivado al hospital José María Cullen e inauguró el programa de ablaciones que al día de la fecha acumula 180 intervenciones.

"No hay forma de expresar el agradecimiento; de una forma y otra, gracias a él me cambio la forma de vida. Siempre voy a estar agradecido, no tengo palabras. Por dentro me pongo a pensar solo y se me caen las lágrimas", contó José Luis en AIRE.

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En la imagen que se tomó horas después de la operación están el doctor Arriola, los hermanos González, el doctor Pablo Maidana director del Cudaio y el doctor Martín Cuesta, subdirector del organismo en ese entonces.

En la imagen que se tomó horas después de la operación están el doctor Arriola, los hermanos González, el doctor Pablo Maidana director del Cudaio y el doctor Martín Cuesta, subdirector del organismo en ese entonces.

La decisión de que Cristian se convirtiera en el donante de José Luis se tomó en familia. "Fue más que nada una decisión familiar, fue importante el apoyo de todos mis hermanos, mi mujer, hijos y mi madre. Me interesaba mucho la opinión de todos, era una decisión importante para mí", contó el donante vivo.

José Luis llevaba tres años de tratamiento de diálisis cuando se decidió a llevar adelante la operación. A pesar de que su estado de salud le permitía esperar un tiempo más, las largas sesiones de diálisis que le demandaban más de tres horas tres veces por semana fueron determinantes para dar el puntapié inicial.

"Se habló en familia, yo dependía de él –recordó José Luis. Él tomó una decisión importante y a partir de eso se dieron las cosas, yo estoy muy agradecido. Luego de la operación cambió por completo mi vida".

A pesar de que llevaba 15 años trabajando en trasplante, la emoción y las dudas también invadieron a Arriola en la previa de la intervención. "Las dos noches antes no pude dormir", relató en AIRE.

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"El trasplante renal en Santa Fe se hace desde el 1987 en clínica de Nefrología y somos pioneros en el país estamos en segundo lugar en número de trasplantes renales por año. Primero hay un centro de Capital Federal y en segundo lugar se ubica la ciudad de Santa Fe", detalló el doctor Arriola en diálogo con AIRE.

Al respecto agregó que la preocupación central era que todo saliera bien por los requerimientos que este tipo de procesos demandan. "No es fácil arrancar con un trasplante de una persona viva, en general se comienza con un donante cadavérico", explicó el nefrólogo que como responsable a la cabeza tuvo la obligación de estar atento a cada detalle. "Eso me llevó a no descansar durante las dos noches previas al procedimiento", reiteró.

Las cirugías, tanto en el caso del donante como el receptor, demandan dos horas y media de tiempo, en este caso se optó por trabajar en simultáneo con los pacientes. En el procedimiento intervinieron los nefrólogos Ordóñez, la doctora Claudia Fabali y la doctora Risso. También se sumó un grupo de urólogos entre los que se encontraban el doctor De Olazabal, Batlle Casas y el doctor Canelo. Arriola destacó la labor de los anestesistas y aseguró que realizaron un trabajo inmenso.

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En un quirófano se encuentra el donante y en el otro el implante, el profesional trabaja entre ambos espacios para facilitar el proceso. "Mientras se trabaja con el donante vivo en la extracción del órgano se trabaja en paralelo con el receptor para poner en condiciones, cuando el riñón se ablaciona, se acondiciona y se coloca en el receptor", explicó el doctor Arriola. Al igual que cualquier otra intervención quirúrgica, las primeras 36 a 48 horas son fundamentales y se debe estar atento a las complicaciones.

El promedio de sobrevida funcional para los trasplantados va desde los 12 a 15 años de vida. Al respecto Arriola destacó que se dan casos en que los paciente alcanzan los 30 años con el mismo órgano y pueden llevar adelante una vida normal. En la mayoría de los casos influyen los aspectos genéticos del receptor y las característticas del donante, como la edad y sus hábitos de vida.

Santa Fe es referente a nivel nacional

La Unidad de Trasplante Renal del hospital Cullen, liderada por el jefe del servicio, Mariano Arriola, es pionera a nivel nacional. Por año realiza entre 20 a 25 intervenciones en el efector. Desde 1997 Arriola integra el servicio de nefrología del Cullen y desde el 2012 la entidad realiza trasplantes renales empujados por una inquietud del Ministerio de Salud de la provincia, el Incucai y el Cudaio. "Con el apoyo de ellos pudimos llevar adelante el programa de trasplante renal que era tan necesario para la ciudad y la provincia de Santa Fe", destacó el profesional.

En la provincia solo dos efectores públicos realizan trasplantes renales, uno es el hospital Centenario en Rosario y el otro es el hospital José María Cullen, mientras que a nivel privado hay tres o cuatro centros de trasplante en la provincia. "Somos pioneros en el país, estamos en segundo lugar en número de trasplantes renales por año", aseguró orgulloso el doctor. Al día de la fecha realizaron 180 intervenciones, con una lista de espera para el Cullen de 120 pacientes que están en diálisis y más de 250 pacientes en seguimiento post trasplante en la provincia.

Arriola recalcó los altos estándares de calidad de las intervenciones que realizan en el Cullen, un aspecto que recalca el Incucai, entidad que evalúa el accionar del nosocomio

"Siempre nos comparamos y posicionamos con organismos y entidades internacionales. Tenemos un gran éxito en la tasa de trasplante, en la sobrevida del paciente y del riñón", afirmó el médico. En lo que a porcentaje se refiere, al primer año del trasplante, la tasa de sobrevida del pacientes está por encima del 98% y la del riñón arriba del 95%.