Masa filo casera: cómo preparar la base más fina y crujiente para tus recetas saladas o dulces
Aprendé a hacer masa filo casera, perfecta para strudel, baklava o empanaditas crocantes. Ligera, versátil y con un sabor único.
Receta de masa filo casera.
Su textura crocante y su delicadeza la vuelven única en la cocina.
Preparar masa filo en casa puede parecer una tarea difícil, pero con un poco de paciencia y los pasos justos, el resultado vale la pena. Esta masa ultrafina y elástica es la base de recetas clásicas como el baklava griego, el strudel austríaco o los triángulos de queso y espinaca.
Ingredientes para la masa filo casera
- 250 g de harina común (000 o 0000)
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de vinagre blanco o jugo de limón
- 2 cucharadas de aceite neutro (girasol o maíz)
- 125 ml de agua tibia (aproximadamente)
- Fécula de maíz (para espolvorear entre las capas)
- Manteca derretida o aceite (para pincelar)
LEER MÁS ►Pan nube de hierbas en sartén: la receta para hacer en casa y con pocos ingredientes
Te podría interesar
El baklava es un postre de Turquía que se prepara con capas de masa filo y frutos secos. Conocé el paso a paso de esta receta.
Paso a paso para hacer masa filo
- Formar la masa: en un bol, mezclá la harina y la sal. Agregá el vinagre, el aceite y de a poco el agua tibia, hasta obtener una masa suave y lisa.
- Amasar y descansar: trabajá la masa durante unos 10 minutos para activar el gluten. Cubrila con un paño húmedo y dejala reposar al menos 1 hora.
- Dividir y estirar: cortá la masa en bollitos del tamaño de una nuez. Enhariná la mesada y estirá cada uno con palo de amasar, lo más fino posible.
- Afinar las capas: espolvoreá fécula entre cada hoja y seguí estirando con cuidado hasta lograr láminas casi transparentes.
- Pincelar y usar: antes de hornear, pincelá cada capa con manteca derretida o aceite para lograr el efecto crujiente.
- Cocinar: usala enseguida o guardala refrigerada, envuelta en film y bien sellada para que no se seque.
Video: receta de masa filo
Consejo:
Podés usar la masa filo casera para recetas dulces (como baklava o strudel de manzana) o saladas (como triángulos de espinaca, tartas o rolls de pollo). La clave está en mantener siempre las láminas húmedas, cubriéndolas con un repasador mientras trabajás.
