Con el inicio de la Cuaresma, millones de personas buscan alternativas nutritivas para cumplir con la tradición de no comer carne roja. La ensalada de atún con mayonesa se posiciona como la opción imbatible gracias a su bajo costo y su enorme aporte de proteínas y Omega-3.
Este plato, que ha pasado de generación en generación, no solo destaca por su frescura en días de calor, sino también por su versatilidad: puede ser una cena ligera, un relleno para sándwiches o el acompañamiento ideal de unas tostadas crocantes. En pocos pasos y sin prender el fuego, podés transformar un par de latas en un manjar gourmet.
Uno de los grandes beneficios de esta receta de Cuaresma es que se puede preparar con antelación. Si se guarda en un recipiente hermético, se conserva perfectamente en el refrigerador de tres a cinco días. Para servirla con estilo, podés acompañarla con rodajas de aguacate (palta), galletas saladas o incluso servirla dentro de medio pepino ahuecado para una presentación baja en carbohidratos.