Ingredientes: qué necesitás para hacer la torta vigilante
LEER MÁS ► Tarta rústica de duraznos de Dolli Irigoyen: la receta sin molde y con relleno francés
Para realizar esta receta en casa y sorprender a todos en la merienda, vas a necesitar elementos sencillos que seguramente tenés en tu cocina:
-
Para la base: 300 g de galletitas de vainilla y 150 g de manteca derretida.
-
Para el dulce: 500 g de dulce de membrillo y 30–40 ml de agua o jugo de limón.
-
Para el relleno: 550 g de queso crema tradicional, 80 g de azúcar, 4 huevos, 80 g de crema de leche, esencia de vainilla y una pizca de sal fina.
Paso a paso: cómo lograr la consistencia perfecta
La preparación es sencilla pero requiere paciencia, especialmente en el tiempo de enfriado, para que la textura sea similar a la de un cheesecake pero con el alma del postre patrio.
LEER MÁS ► Revolución saludable: cómo preparar una torta invertida de manzana sin harina ni horno
- La base: Procesá las galletitas y mezclalas con la manteca derretida. Presioná la mezcla en un molde y horneá solo 5 minutos para que tome firmeza.
-
El corazón de dulce: Cortá el membrillo en cubos, sumá el jugo de limón y calentá (a fuego bajo o microondas) hasta ablandarlo. Esparcilo sobre la base de galletitas de forma pareja.
-
La crema: En un bol, mezclá el queso crema con el azúcar, la crema de leche, los huevos, la esencia de vainilla y la sal. Batí con energía hasta que la mezcla sea totalmente lisa y sin grumos.
-
Cocción y frío: Volcá la crema sobre el membrillo con cuidado. Cociná a 170°C entre 30 y 35 minutos. Un detalle fundamental: al sacarla del horno, el centro todavía debe moverse un poquito (como un flan).
-
El toque final: Llevá a la heladera por al menos 4 a 6 horas antes de desmoldar. El frío es lo que termina de asentar los sabores y las texturas.