Cómo hacer salsa parisienne: receta original y cremosa con pollo, jamón y champiñones

La salsa parisienne combina una base de salsa blanca con pollo, jamón y champiñones. Ideal para pastas, es fácil de preparar y queda deliciosa.

La salsa parisienne es ideal para pastas.

Cuando se habla de salsas para pastas, muchas veces se piensa solo en variantes con tomate. Sin embargo, existen otras opciones tan sabrosas como originales, y una de ellas es la salsa parisienne, una receta cremosa que se prepara con salsa blanca, pollo, jamón y champiñones.

Esta salsa, también conocida como parisina, es perfecta para pastas frescas o secas, con o sin relleno. Su textura suave y su mezcla de sabores intensos la vuelven una favorita en la cocina casera. A continuación, te enseñamos cómo hacerla paso a paso.

Ingredientes para hacer salsa parisienne

  • 1 suprema de pollo.
  • 1 cebolla.
  • 1 diente de ajo.
  • 150 grs. de jamón cocido.
  • 200 grs. de champiñones.
  • 100 cc de crema de leche.

Para la salsa blanca o bechamel

  • 250 cc de leche.
  • 30 grs. de manteca.
  • 30 grs. de harina.
  • Pimienta y nuez moscada a gusto.

LEER MÁS ► Cómo preparar golden milk o leche dorada, la receta india que está llena de beneficios

salsa parisienne 2.jpg

La salsa parisienne es una buena alternativa a la tradicional salsa de tomate.

Preparación de la salsa parisienne

  • Pelá y picá la cebolla y el ajo. Reservá.
  • Limpiá los champiñones con un paño húmedo, filetealos y reservá.
  • Cortá en cubos la suprema de pollo y en tiritas finas el jamón cocido.
  • Rehogá la cebolla y el ajo en una sartén con un poco de aceite. Reservá.
  • Salteá los champiñones con una nuez de manteca hasta que estén dorados. Retirá y reservá.
  • Cociná el pollo en la misma sartén con un poco de aceite: doralo bien y después bajá el fuego para que se termine de cocinar. Reservá.

Cómo hacer la salsa blanca para la parisienne

  • En la misma sartén, colocá la manteca y, cuando se derrita, agregá la harina. Cociná uno o dos minutos, revolviendo.
  • Incorporá la leche poco a poco, batiendo siempre para evitar grumos.
  • Una vez que la salsa espese, apagá el fuego y condimentá con nuez moscada y pimienta.
    salsa parisienne 3.jpg

El toque final de la salsa parisienne

  • Agregá a la salsa blanca todos los ingredientes que reservaste: cebolla, ajo, pollo, jamón y champiñones.
  • Sumá la crema de leche y mezclá hasta integrar bien todos los sabores.
  • Serví la salsa bien caliente sobre la pasta de tu preferencia.

LEER MÁS ► Tortilla de papas: la receta fácil y sencilla

Consejos para una salsa parisienne perfecta

  • Salsa blanca sin grumos: asegurate de que el roux (mezcla de manteca y harina) esté caliente si usás leche fría, y viceversa.
  • Sabor más intenso: podés agregar queso rallado en el último paso para darle un toque extra.
  • Textura ideal: si te gusta más líquida, agregá un chorrito extra de leche o crema.
  • Conservación: podés guardar la salsa en la heladera hasta 3 días en un recipiente hermético.