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Ocio Reino Unido |

La reacción del dueño de un restaurante al descubrir que clientes maltrataron a la camarera

Un grupo de clientes la hizo sentir mal con actitudes repudiables. Su jefe, indignado, se enteró de lo que había ocurrido y tomó una decisión para apoyarla. 

El dueño de un restaurante les prohibió a unos comensales una futura entrada a su local luego de que ellos maltrataran a la camarera. Además, a raíz el episodio, el hombre tuvo un buen gesto con su empleada. La historia se volvió viral. Lee Skeet es un treintañero que reside en Reino Unido y lleva adelante un establecimiento gastronómico llamado Cora: está ubicado en la ciudad galesa de Cardiff.

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Qué sucedió esa noche

"Vinieron seis personas y se sentaron en una mesa. En cuanto entraron no demostraron ser muy amables: eran ricos, arrogantes. Estoy agradecido por todos los clientes que recibimos. Pero para ser sincero, ellos fueron unos imbéciles desde el primer momento", declaró a la agencia Kennedy News and Media.

La única mesera del lugar, Lily, los recibió. Después de atenderlos, y terminar su jornada, esta joven de 22 años se acercó a conversar con Skeet. "Estaba enojada. Me dijo cómo eran ellos y que uno la tomó del brazo de forma un poco agresiva", indicó el hombre. La trabajadora le aseguró a él que la denigraron. "No fueron cordiales y la trataban a Lily con desprecio. Le faltaban el respeto y se comportaban como si fueran mejores que ella. Le hablaban como si no fuera nadie", manifestó su jefe.

El británico se dio cuenta durante la noche que fueron irrespetuosos con la empleada, aunque no sabía todo lo que había soportado ella. Él se llenó de ira mientras la mujer le revelaba el hecho. "Solo estamos ella y yo en el restaurante (es pequeño) y somos muy unidos. Es como una hija para mí. Yo tengo una hija y esto (lo que vivió) me molestó demasiado", aseveró.

Skeet recordó que, antes de servirles el primer plato, los seis comensales ya habían bebido una botella de vino cada uno. "Habían tomado seis botellas de la misma caja y dijeron que la sexta se encontraba en mal estado. Intentaban buscar culpables y yo les avisé que de todas formas lo iban a pagar", expresó. En total, gastaron 1000 libras esterlinas en la cena. Y no dejaron propina.

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Una vez que los clientes abandonaron el recinto, la camarera le contó lo sucedido a Skeet. A continuación, él se dispuso a contactarlos y enseguida consiguió el correo electrónico de uno de ellos, era la persona que había reservado la mesa por medio de la web. En el email que le mandó, los criticó a todos con dureza. "No vuelvan nunca más al restaurante", les advirtió en el texto, según las capturas de pantalla del mail.

La buena actitud con su empleada

Al principio, furioso, pensó en reembolsarles el total de la cena, ya que sentía desprecio por ellos y su dinero. Sin embargo, cuando se tranquilizó, se le ocurrió transferirle las 1000 libras esterlinas a Lily como una manera de reconocer su labor.

"No estoy buscando fama ni likes. Solo creo que deberíamos empezar a denunciar a estas personas ricas que se creen que pueden tratar mal a la gente", opinó el propietario en las redes sociales.

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