Al respecto, AIRE dialogó con María Alejandra Pérez, secretaria de prensa de la Federación de Cooperadoras Escolares del Dpto. La Capital, quien expresó: “Seguimos igual de espantados que el año pasado porque para nosotros sigue siendo una gran preocupación que nuestros niños, niñas y adolescentes sean el mayor porcentaje de personas que están debajo de la línea de pobreza e indigencia”.
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"El índice de pobreza e indigencia puede haber bajado, pero la población infantil afectada sigue siendo mucho más grande que la de los adultos mayores y no podemos revertir la ecuación", lamentó Pérez.
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"El índice de pobreza e indigencia puede haber bajado, pero la población afectada en estas edades es mucho más grande que en adultos mayores", aseguran desde la Federación de Cooperadoras Escolares.
Y reveló: "Seguimos teniendo que traer a los chicos a la escuela para que hagan una comida y la matrícula en los comedores sigue siendo la misma. Es decir, no bajó la cantidad de asistentes a las copas de leche o comedores de cada escuela".
Pérez hizo hincapié en que "la alimentación es esencial para que los chicos puedan aprender. Si no se alimentan, las neuronas no se desarrollan. No podemos pretender que un niño con el estómago vacío me escuche en clase”, y remarcó que las dietas proporcionadas en las escuelas no se adaptan a las distintas edades. “Reciben lo mismo un niño de jardín que un adolescente de secundaria".
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Cómo entender el dato de pobreza en menores de edad
El sociólogo e investigador del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), Eduardo Donza, dialogó con el programa Pasan Cosas de AIRE y explicó que "lo que uno clasifica como pobres o no pobres son los hogares, que son personas bajo el mismo techo, que pueden ser familiares o no, y que comparten los gastos de alimentación".
"Uno clasifica al hogar según sus ingresos y lo que necesita en monto de dinero para no ser pobre o no ser indigente. Ahí, a las personas que están dentro de ese hogar las clasifica como en situación de pobreza o de no pobreza", sostuvo el especialista.
Y detalló: "La composición demográfica de los hogares de menores ingresos es levemente diferente a los de mayores ingresos. Los hogares que están en situación de pobreza tienden a tener más hijos y tienden a tener una relación entre perceptores y consumidores más adversa. Un niño es una boca más para alimentar y es una posibilidad menos de tener un ingreso".
"Es por eso que cuando uno focaliza en la población menor a 18 años, el porcentaje de situaciones de pobreza es mayor", concluyó.
Los datos de pobreza en menores de edad
De acuerdo a los datos del INDEC, el 52,7% de la población de entre 0 y 17 años es pobre, y un 12,3% está por debajo de la línea de indigencia. Entre ese rango etario, quienes superan la media son los menores de entre 12 y 17 años: el 55,1% son pobres, siendo indigentes un 13,7%.
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Por debajo de la media, están los niños de 0 a 5 años, donde casi la mitad de ellos son pobres (49,2%); mientras que el 52,7% de los menores de 6 a 11 años están por debajo de la línea de pobreza.