El ministro de Seguridad y Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, Marcelo D’Alessandro, aseguró este lunes que no le va a temblar el pulso para actuar en el barrio de Recoleta, frente a la casa de la vicepresidenta Cristina Kirchner, en caso de que la militancia peronista incumpla el acuerdo suscripto el sábado en una audiencia dispuesta por la Justicia entre funcionarios porteños y del gobierno nacional.
“No me va a temblar el pulso para usar la fuerza pública cuando tenga que hacerlo para recuperar la paz social, pero nuestra responsabilidad como funcionarios es agotar todas las instancias de diálogo antes de llegar a esa medida”, declaró D’Alessandro en diálogo con el periodista Eduardo Feinmann en radio Mitre.
“No quiero redoblantes, no quiero cortes de calles, no quiero fuegos artificiales y ese fue el compromiso que asumieron ellos. Lo cumplieron hasta ayer, a las 19, cuando llegaron 350 militantes de Ituzaingó y cortaron la calle. Volvió la Infantería y restituimos la circulación; gracias a Dios no hubo enfrentamientos”, relató.
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En la madrugada del sábado, el gobierno de la Ciudad instaló un vallado en las inmediaciones de la casa de Cristina Kirchner para evitar concentraciones que impidan la circulación habitual de los vecinos de la zona. Esa medida generó la reacción de la militancia que apoya a la vicepresidenta, que entendió el movimiento como una provocación del gobierno de Horacio de Rodríguez Larreta para impedir manifestaciones de apoyo a CFK luego del pedido de condena en su contra en el caso por la obra pública de Santa Cruz.
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D’Alessandro afirmó que no piensa renunciar y se defendió de las críticas que le hizo Patricia Bullrich, exministra de Seguridad de la Nación de Mauricio Macri y presidenta del PRO, quien cuestionó al Gobierno de la Ciudad por hacer retroceder a la policía porteña de los alrededores de la casa de Cristina Kirchner en Recoleta.
“No entiendo por qué es funcional al kirchnerismo. No está bueno ningunear a la fuerza de seguridad que cumple órdenes y lo que hicieron fue poner el cuerpo. Hay que tener memoria: el 14 de diciembre de 2018 se paralizó una sesión porque le sacaron las vallas a la Gendarmería que conducía ella. Hay que dejar las mezquindades políticas de lado y ser responsables”, finalizó.
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