La decisión fue formalizada este martes 27 de enero mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 49/2026, con el objetivo de garantizar el abastecimiento durante los próximos inviernos.
Emergencia energética: el Gobierno se retira de la importación de GNL y fija precios tope
En el texto oficial, el Ejecutivo reconoció que las obras de infraestructura necesarias para el autoabastecimiento no estarán operativas en el corto plazo, ya que las ampliaciones de los gasoductos que permiten transportar el gas de Vaca Muerta a los centros de consumo recién entrarían en funcionamiento durante el invierno de 2027. Esa limitación obliga a sostener la dependencia de importaciones para cubrir los picos de demanda residencial y de generación eléctrica.
El DNU introduce además un cambio en la operatoria de importación, al establecer que el Estado dejará de intervenir de manera directa a través de ENARSA. En ese marco, la Secretaría de Energía deberá convocar a un concurso competitivo para adjudicar a un operador privado el uso de la terminal regasificadora de Escobar, actualmente la única en funcionamiento, para la importación y regasificación de GNL.
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Precios máximos para la venta de gas
No obstante, ante la existencia de un monopolio natural por la disponibilidad de una sola terminal, la norma fija precios máximos para la venta del gas importado durante los inviernos de 2026 y 2027. Ese tope se calculará a partir de referencias internacionales más los costos logísticos, con el objetivo de evitar abusos de posición dominante por parte del futuro adjudicatario.
En los fundamentos del decreto, el Gobierno enumeró las razones de la emergencia: la falta de capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina hacia el Área Metropolitana y el Litoral, y la imposibilidad de cubrir la demanda en los días de mayor consumo sin la llegada de buques metaneros. La norma también prevé un plan alternativo: si el proceso licitatorio no prospera, ENARSA deberá volver a asumir la responsabilidad de asegurar el suministro de gas.