Causa de los Cuadernos: los empresarios arrepentidos revelaron cómo fueron presionados y cómo funcionaban los pagos
Durante el juicio por el tramo conocido como “La Camarita”, empresarios de la construcción relataron ante el Tribunal Oral Federal N°7 cómo funcionaba un sistema de recaudación ilegal en la obra pública, con amenazas, retornos obligatorios y una estructura organizada desde el Estado.
El fiscal Carlos Stornelli subrayó el rol de la Dirección Nacional de Vialidad como engranaje clave del esquema.
El Tribunal Oral Federal N°7 retomó este martes la lectura de la elevación a juicio en la causa conocida como Causa de los Cuadernos, correspondiente al tramo denominado “La Camarita”. En una audiencia que se extendió por más de cuatro horas, se leyeron 83 fojas con declaraciones de empresarios arrepentidos que describieron un entramado de presiones, pagos ilegales y cartelización en la obrapública.
Durante el debate, se expusieron los testimonios que los empresarios Patricio Gerbi, Aldo Roggio, Juan Chediak, Carlos Wagner y Marcela Sztenberg brindaron ante el fiscal Carlos Stornelli y que luego fueron homologados por el juez Claudio Bonadio. Todos coincidieron en que los aportes exigidos no eran voluntarios, sino condiciones impuestas para evitar represalias, demoras en los pagos o la exclusión del mercado.
Patricio Gerbi, presidente de la constructora COARCO, afirmó que las presiones comenzaron tras la firma de contratos de concesión vial. Según su declaración, el entonces titular del OCCOVI, Claudio Uberti, le transmitió que, por pedido del expresidente Néstor Kirchner, debía realizar aportes periódicos de dinero. La negativa inicial, sostuvo, derivó en inspecciones, multas, retrasos en los pagos y amenazas directas contra su empresa y su familia. Ante ese escenario, admitió entregas de entre 15.000 y 25.000 dólares en encuentros pactados en bares y confiterías.
En la misma línea, Juan Chediak relató que las exigencias provenían directamente del exministro de Planificación Federal, Julio De Vido. Según indicó, llevó dinero tanto a su domicilio como al ministerio, donde en ocasiones le pedían dejar los paquetes “en el baño”. Los montos, dijo, oscilaban entre 100.000 y 250.000 pesos mensuales. Más adelante, explicó, el sistema se centralizó en la figura del financista Ernesto Clarens, quien le advirtió que para seguir trabajando debía pagar.
Más declaraciones
Por su parte, Carlos Wagner, ex presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, describió un mecanismo más estructural que, según afirmó, comenzó en 2004 por orden del Poder Ejecutivo. Señaló que las empresas se organizaban para definir quién ganaba cada licitación y luego debían devolver entre el 10 y el 20 por ciento del anticipo financiero como retorno para gastos políticos. Wagner reconoció que su empresa, ESUCO, también participó del esquema.
Aldo Roggio admitió haber realizado aportes exigidos por Roberto Baratta, aunque aclaró que los hizo con fondos personales y por montos inferiores a los reclamados. Indicó que accedió ante la posibilidad concreta de represalias y describió al gobierno de entonces como de “neto corte autoritario”.
Finalmente, Marcela Sztenberg, directiva de EQUIMAC, relató el impacto de las presiones en la empresa y en su entorno familiar. Identificó a Clarens como el principal interlocutor y aseguró que, tras comunicar que no podían seguir pagando, los contactos cesaron, pero la firma quedó ahogada por deudas, demoras en los pagos y juicios.
En la valoración de la prueba, el fiscal Carlos Stornelli sostuvo que el sistema en “La Camarita” estuvo orientado a direccionar adjudicaciones, garantizar pagos selectivos y recaudar dinero ilegal. Señaló a Wagner como quien diagramó y ejecutó el mecanismo de recaudación, con Clarens a cargo de la faz financiera.
Además, Stornelli subrayó el rol de la Dirección Nacional de Vialidad como engranaje clave del esquema, al manejar listados de prioridades de pago utilizados como herramienta de presión. En ese contexto, ubicó a Cristina Fernández de Kirchner en la cúspide de la estructura y a Julio De Vido como el organizador del sistema en el área de obra pública.
El juicio continuará el próximo jueves a las 9:30, cuando se espera la lectura de las últimas 51 fojas correspondientes al tramo “La Camarita”.