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Policiales

Una mujer quedó presa por la causa que investiga el hallazgo de los restos de una joven desaparecida en 2013

Se trata de Ana Filomena Rojas que pasó de ser testigo a imputada en el caso de la joven Caterina Eugenia Giménez, cuyo cuerpo fue enterrado en una vivienda de avenida Aristóbulo del Valle al 7700.

Un fallo del juez Leandro Lazzarini ordenó este miércoles que una mujer, identificada como Ana Filomena Rojas, permanezca detenida con prisión preventiva por la causa que investiga femicidio de joven desaparecida en 2013 y cuyos restos fueron encontrados en 2019 debajo de un garage de una casa de avenida Aristóbulo del Valle al 7700.

La medida cautelar fue impuesta luego de una audiencia que tuvo lugar en tribunales en donde el fiscal Matías Broggi le achacó a Rojas haber brindado un falso testimonio a las investigadoras del caso (de la Brigada de Femicidios de la Agencia de Trata de Personas) tiempo después de confirmar la Fiscalía que los huesos hallados correspondieron a Caterina Eugenia Giménez, la víctima del hecho.

El juez además descartó la otra imputación contra Rojas, de encubrimiento agravado, tras argumentar que fue mal calificado el hecho, tal como lo advirtió el abogado defensor Néstor Oroño, luego de una audiencia que se desarrolló en la Sala 7 del subsuelo tribunalicio.

Por el hallazgo se encuentran también detenido quien fue pareja de Rojas, Luciano Ríos y el novio de la mujer fallecida al momento de la desaparición, Cristian Kauffman. Ambos imputados por distintos delitos.

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Las detenciones de los primeros implicados se realizaron en marzo de este año.

Las detenciones de los primeros implicados se realizaron en marzo de este año.

En el caso de Ríos, se encuentra acusado de encubrimiento agravado, ya que según la Fiscalía permitió que enterraran allí el cuerpo de Caterina, a sabiendas de que la joven había sido asesinada y conociendo toda su historia de explotación y adicciones. Mientras que Kauffman, la imputación fue de promoción de la prostitución agravada por violencia, amenazas, abuso de una situación de vulnerabilidad, conviviente y por la edad, en concurso real con explotación de la prostitución ajena agravada por violencia, amenazas, abuso de una situación de vulnerabilidad, conviviente y por la edad tras ser acusado de ser quien obligaba permanentemente a Giménez a prostituirse en las calles de Santa Fe.

En la audiencia de este miércoles el fiscal Broggi le endilgó a Rojas haber mentido a la policía, en dos oportunidades, sobre su paso por la casa de Aristóbulo del Valle al 7700 que habitó con Ríos entre 2011 y por lo menos 2018 y en donde albañiles encontraron, el 1 de marzo del 2019, los restos óseos de Giménez que estaban debajo de un contrapiso ubicado en el garage de la propiedad.

Según reveló el fiscal, el falso testimonio fue advertido a partir de escuchas telefónicas que fueron interceptadas en la causa y que permitieron sospechar a las investigadoras de que Rojas no dijo toda la verdad cuando declaró por la pesquisa, el 27 de octubre del 2021 y el 12 de marzo de este año.

En esas escuchas -expuso Broggi- Rojas habló con un hombre sobre la situación de sus hijos, ya que los mismos tenían que declarar por la causa. Inclusive, dialogaron sobre contactarse con ellos para coordinar lo que iban a decir y así “no meter la pata”. Tal situación llevó al fiscal a sospechar que la mujer buscó modificar la testimonial y así torcer el rumbo de la investigación por medio del falso testimonio aportado al personal policial y encubrir lo sucedido con la víctima del femicidio.

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Sin embargo, el penalista Néstor Oroño retrucó la hipótesis de la Fiscalía tras atacar los cimientos de la imputación. Es que para el letrado, el fiscal, en su encuadre del caso, no explicó porqué fue agravado el encubrimiento. “Falta un elemento para acreditar el agravante”, dijo y solicitó que sea invalidada dicha imputación. No obstante, planteó que podría además estar prescripto el hecho contra su defendida, ante el paso de los años.

Sobre el falso testimonio, sostuvo que la investigación no comprobó tal delito. “Pudieron haber imprecisiones, pero de ninguna manera resulta ser un falso testimonio”, destacó en su alegato durante la audiencia.

Seguidamente, pidió que su asistida sea liberada y quede sujeta al proceso bajo una serie de medidas: presentarse cada quince días ante el Ministerio Público de la Acusación; no tener contacto con testigos e involucrados en el caso; y poner una caución de 500 mil pesos para garantizar que no se fugará.

Finalmente, el juez falló a favor de la Fiscalía, en torno a su pedido de prisión preventiva pero solo acreditó que Rojas cometió presuntamente un falso testimonio. No obstante, descartó la imputación de encubrimiento agravado que fue realizada por el fiscal.