Los tres hombres que fueron detenidos por el millonario robo en el local de cobro de servicios de 9 de Julio y Mendoza, ocurrido el pasado 9 de octubre en horas de la madrugada, quedaron presos luego de una audiencia que tuvo lugar en tribunales, donde se revelaron nuevos detalles de la causa que investigan las fiscales Gabriela Arri y María Lucila Nuzzo.
Entre los datos ventilados, surgió que uno de los imputados, unas horas después del atraco, viajó hacia la ciudad de Resistencia, en la provincia de Chaco, situación que llevó a los investigadores del caso a sospechar que una fracción del dinero robado pudo haber sido trasladado hasta esa zona del país.
Los detenidos son Sebastián “Avión” Gorosito (40), quien junto con José Mora (37) y Juan Cruz Paiva (42) transitarán la investigación que los tiene imputados bajo la medida cautelar de prisión preventiva, tal como lo requirieron ambas fiscales, que los imputaron como coautores de robo doblemente calificado por ser realizado en poblado y en banda (en una zona urbana) y por escalamiento (ya que la causa reveló que escalaron tapiales y muros para llegar hasta le techo del local que fue atracado).
El reciente fallo judicial fue dictado por el juez penal Martín Torres que, si bien dará a conocer los fundamentos por escrito, rechazó los planteos de excarcelación que realizaron los abogados Germán Corazza y Juan Aguilar, por Paiva, y Juan Manuel Bergallo y Adán Costa Rotella, en representación de Gorosito. No obstante, homologó el acuerdo al que arribaron los defensores Esteban Yossen y Agustín Marquez con la Fiscalía para que Mora acepte la prisión preventiva.
Un botín que se esfumó
De la audiencia de este miércoles surgió que por lo menos uno de los implicados que tiene el caso, unas horas después del robo al local de Pago Fácil y Western Union, viajó hasta la provincia de Chaco. Así lo detectaron los impactos de antena de su celular que fueron revelados por los investigadores.
Según las antenas, la línea telefónica que usó “Avión” Gorosito impactó antes de la medianoche en la ciudad de Resistencia, en Chaco, por lo que se presume, que unas horas después del robo se fue hasta la provincia limítrofe con Santa Fe.
La misma situación se dio con otro de los hombres investigados (el cual permanece prófugo), cuyo teléfono impactó en la provincia de Entre Ríos con posterioridad al cinematográfico robo en el local del microcentro santafesino.
El testigo “I”
Los tres imputados quedaron atados a la causa mayormente por la declaración de un testigo de identidad reservada que, ante las fiscales, sindicó a quienes participaron del robo y dio información sobre cómo realizaron los trabajos quirúrgicos del robo: tanto los previos, como los que ejecutó la banda dentro del local.
Según reveló esa persona -cuya identidad se desconoce-, la banda realizó una serie de tareas de inteligencia cuatro días antes a bordo de un Fiat Siena. Inclusive, fueron hasta el local a pagar impuestos para estudiar las instalaciones del lugar.
El testigo aseguró que el día del hecho, cerca de las 2 de la mañana, Gorosito fue quien trasladó en un Toyota Corolla a Paiva y un hombre que está prófugo hasta las inmediaciones del Pago Fácil. Ambos se bajaron y cruzaron a una cochera tras subir un portón de dos metros. Luego treparon una pared hasta ganar los techos y una vez arriba del negocio realizaron los boquetes con herramientas de corte.
Primero, agujerearon la chapa del techo y luego boquetearon un cielo raso para descender hasta un baño. Una vez adentro, desactivaron el sensor de movimientos que le permitió poder abrir la caja fuerte en donde se encontraban por lo menos 40.000.000 de pesos, 30 mil dólares, 2 mil euros y 10 mil reales.
El testigo contó además que el ingreso de los ladrones pudo lograrse gracias a la ayuda de Mora, quien presuntamente fue hasta la esquina del local para cortar un cable de fibra óptica y así parar la filmación de las cámaras.
A los datos del testigo protegido se suman además los dichos de vecinos de la cuadra, que también declararon en la causa, y los cuales ayudaron a reconstruir la secuencia. Uno de ellos, por ejemplo, dijo que vio a tres hombres descender de los techos cerca de las 6 de la madrugada y además arrojar bolsas que al caer a la vereda. Una vez afuera, pasó por la esquina un auto sin patente y con dos hombres a bordo que ayudaron a cargar las bolsas.
Un escape, un encuentro
Si bien los investigadores no pudieron acreditar cuál fue el derrotero de los la banda después del robo, existen una serie de datos que permitieron a la Fiscalía sospechar sobre cuál fue el inmediato destino de los tres implicados durante la madrugada del 9 de octubre.
Es que los impactos de antena de los teléfonos de los hoy imputados revelaron que por ejemplo el teléfono de Gorosito impactó en una antena lindera al domicilio de Mora, ubicado en Castelli al 4100, cerca de las 1.12. Lo mismo pasó con el celular de Paiva, que también quedó marcado en esa zona de la ciudad.
El teléfono de Mora, por su parte, registró siete impactos de antena en Lisandro de la Torre al 2900, en la zona del local de 9 de Julio y Mendoza, a las 2.40 de la madrugada. Mientras que la línea telefónica de Gorosito registró impactos a las 2.23 y 6.33, en la zona del local robado.
Los tres teléfonos impactaron luego en la zona de la casa de Mora por lo que se sospecha que una vez que se alzaron del botín habrían ido hasta esa vivienda ubicada en el norte de la ciudad de Santa Fe.
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