menu
search
Policiales barrio Sargento Cabral | Renault |

Recuperaron el auto que le robaron a un jubilado en barrio Sargento Cabral

A primera hora de este martes, efectivos de la Comisaria Distrito 20 recuperaron en Monte Vera el auto que fue robado en J. M. Zuviría y Güemes. El hecho sucedió en La Rioja al 1100, donde los agentes se dirigieron por un hecho delictivo.

Recuperaron en Monte Vera el auto que le robaron a un jubilado de barrio Sargento Cabral. Se trata de Luis Ramírez de 78 años, quien dejó estacionado el coche que utiliza para changuear en J. M. Zuviría y Güemes, de donde se lo sustrajeron. A primera hora de este martes, efectivos de la Comisaria Distrito 20 recuperaron un auto robado. El hecho sucedió en La Rioja al 1100, donde los agentes se dirigieron por un hecho delictivo. En el lugar visualizaron un auto marca Renault color blanco violentado.

image.png
Luis Ramírez y Graciela Salazar en 1995.

Luis Ramírez y Graciela Salazar en 1995.

Los uniformados tomaron conocimiento del pedido de secuestro de similares características pero diferente dominio. Por tal motivo se solicitaron a los peritos de AIC y constataron que dicho automóvil tiene pedido de secuestro a requerimiento de la Seccional 5.

La jubilación no le alcanza para pagar el alquiler, pero, por sobre todo, es el auto en el que llevaba a su esposa Graciela Salazar al súper y el médico, ya que luego de tres ACV casi no camina. "A mi papá le cortaron las piernas" contó Laura, su hija por AIRE, cuando aún buscaban el vehículo. Cualquier robo de ese tenor es una pérdida importante, pero en este caso en particular era más doloroso para el matrimonio.

Ramírez tiene 78 años y luchó toda su vida por salir adelante trabajando como metalúrgico. Se jubiló, pero siguió "changueando" porque con su esposa –Graciela de 75 años– alquilan una modesta casa en el barrio Sargento Cabral. Fabrica aberturas en su hogar porque el dinero no les alcanza. Menos aún al momento de costear gastos relacionados con la salud de ambos: Luis padece epoc y su esposa, severas consecuencias de tres accidentes cerebrovasculares.

Laura contó a AIRE que Luis viene de una racha complicada. El verano pasado trabajó de modo informal como seguridad en uno de los paradores de la costanera santafesina. La familia no estaba de acuerdo, por su avanzada edad y sus limitaciones, pero de igual modo Luis aceptó el trabajo.

En una de esas noches perdió pie, se cortó los ligamentos de los brazos y no pudo ser intervenido quirúrgicamente. Así que también convive con esa dolencia. "A mi papá le cortaron las piernas, está tirado en la cama sin hablar con nadie", repite una y otra vez Laura, con la esperanza de que el vehículo aparezca.