Solís fue sancionado sólo dos veces a lo largo de su carrera, la última en el 2015. No tiene suspensiones, que es la falta más grave, sino sanciones más propias de su función, ninguna de gravedad. Además, no pertenecía a ningún grupo de élite y no tenia antecedentes penales ni psiquiátricos.
El hombre mantuvo una fuerte discusión con su ex mujer, Mariela Noguera, a quien mató de varios balazos con su arma reglamentaria en su vivienda del barrio Santa Lucía.
Más tarde fue a la casa contigua, donde también asesinó a su ex suegra, la hija de su ex mujer, al novio y a su ex cuñada. Según trascendió, también hirió a otro de los hijos de Noguera, que fue trasladado al Hospital Cullen.
Si bien se conoció que el agente policial tenía restricción de acercamiento hacia su ex esposa, el servicio penitenciario jamás fue notificado de la misma.
Te puede interesar





Dejá tu comentario