El tribunal conformado por los jueces Octavio Silva, Rosana Carrara y Gustavo Urdiales resolvió condenar a un joven de 23 años llamado Brian Emanuel Carvelaris a tres años de prisión de ejecución condicional tras encontrarlo responsable del homicidio calificado por el uso de arma de fuego con exceso en la legítima defensa de Oscar Rubén Román.
El homicidio de Román se produjo el domingo 22 de junio de 2014 en inmediaciones de la manzana 10 de Alto Verde, de la capital provincial. Los fiscales de homicidios del MPA Cristina Ferraro y Andrés Marchi habían solicitado la pena de 20 años de prisión por el homicidio calificado por empleo de arma de fuego.
Una decisión cuestionada
Tras conocerse la sentencia, la fiscal Ferraro dijo desde el móvil de la radio en tribunales que aguardarán conocer los fundamentos del tribunal para recurrir a la Cámara de Apelaciones. “Evidentemente la fiscalía tenía una visión de lo ocurrido diferente a lo que entendieron los jueces”, expresó Ferraro.
El fiscal Marchi recordó que “hubo una agresión con un arma de fuego del imputado a la víctima, y la víctima estaba desarmada. La defensa planteó una legítima defensa lisa y llana. Corresponde aguardar los fundamentos para conocer que ha valorado el tribunal para fallar como lo hizo”.
Sobre las situaciones de conflicto previo, Marchi insistió que se juzgó el hecho concreto de la muerte de Román, y no la situación previa a la que hizo referencia la defensa del imputado.
A su turno, los abogado defensores de Carvelaris, Martín Risso Patrón y Hernán Albrecht destacaron primero la importancia de que el imputado continuará en libertad, pero también rechazaron la sentencia e insistieron con que el joven obró en defensa de su propia vida.
Risso Patrón expresó que Carvelaris estaba siendo atacado con un arma de fuego por parte de Román y se defendió de la misma manera. “Los jueces tomaron una decisión salomónica, de alguna manera” cuestionó el abogado.
Albrecht confirmó que apelarán el fallo ya que “los jueces violaron el principio de congruencia. No hubo acusación por exceso en la legítima defensa, nuestra defensa en juicio se basó exclusivamente en la legítima defensa plena”.
“Una semana antes de los hechos en contexto de una fiesta lo había atacado sin justificación. Le pegó un botellazo en la cabeza, lo agarró a golpes de puños y lo dejó inconsciente en una zanja” contextualizó Albrecht.
Repudio y amenazas
La audiencia fue presenciada por familiares del imputado y de la víctima, quienes al finalizar la lectura de la decisión del tribunal y antes de retirarse de la sala expresaron a viva voz que “tres años por un homicidio es vergonzoso” dirigiéndose a los jueces, y profirieron amenazas a Carvelaris, a quien le dijeron que “no vas a poder volver al barrio”.
El defensor se refirió a lo manifestado por los familiares de Román, y dijo que se trató claramente de una amenaza contra Carvelaris.
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