viernes 23 de octubre de 2020
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Las "narcoencomiendas", un fenómeno que creció con la pandemia

Los mayores controles en las rutas y la falta de tecnología, como escáneres, en el Correo Argentino lograron que se incremente durante los últimos meses el envío de paquetes con estupefacientes. El Ministerio de Seguridad de la Nación pidió que se usen perros.

En la génesis del narcotráfico está la necesidad de camuflarse todo el tiempo, aprovechar las grietas en los controles, y sobre todo cambiar permanentemente para adquirir nuevas formas.

La escasez de controles y la aparición del coronavirus hizo que creciera con fuerza una nueva modalidad de transporte de drogas durante los últimos meses, cuando el movimiento en las rutas comenzó a ser más controlado por el covid-19: las "narcoencomiendas".

Esta forma de enviar pequeños cargamentos de estupefacientes aumentó a la par del florecimiento del comercio electrónico. En agosto, se incrementó un 84 por ciento el eCommerce, según datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico. Se envían por mes un promedio de más de 2 millones de paquetes, de acuerdo a un informe del sector.

En medio de ese mar de encomiendas se cuelan cajas con sustancias prohibidas. El viernes pasado, en un control fijo de Gendarmería en el peaje de General Lagos, a 20 kilómetros de Rosario, secuestraron 14 kilos de marihuana en un transporte de encomiendas que provenía de Misiones. Los 18 paquetes con cannabis iban dentro de cajas de cartón, que tenían un destinatario, pero se sospecha que eran truchos.

En este tipo de operativos el narco pierde la droga pero no es detectado, porque pocas veces se hace una entrega controlada del estupefaciente, algo que requiere una investigación más profunda para que un juez federal se arriesgue a realizar la operación ante la desconfianza con las fuerzas de seguridad. De lo contrario, como ocurrió con este secuestro protagonizado por Gendarmería, el único valor que tiene el procedimiento es la droga secuestrada.

Cuatro días después otra fuerza federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), desarticuló una banda que también enviaba marihuana a través de encomiendas. En este caso sí lograron seguir y rastrear a las personas que habían enviado los paquetes.

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Gendarmería Nacional intervino en un control fijo del peaje de General Lagos, donde secuestró marihuana

Gendarmería Nacional intervino en un control fijo del peaje de General Lagos, donde secuestró marihuana

El hallazgo de esta especie de pyme narco se produjo en agosto pasado, cuando efectivos de la PSA realizaban controles con un escáner en el centro de paquetería y logística del Correo Argentino en Rosario. Detectaron una encomienda en la que había 2,3 kilos de marihuana. Siguieron el hilo del paquete y llegaron a la casa de una pareja que era la que enviaba las llamadas flores de cannabis, que se sospecha producían en su casa, donde fueron incautadas 25 plantas de marihuana.

A principios de setiembre pasado, en Reconquista detectaron el envío de 30 kilos de marihuana que habían sido despachadas en Corrientes y tenían como destino la sede del Correo Argentino en Comodoro Py, en el barrio de Retiro de Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La clave para descubrir la droga no fue un aparato de rayos X sino fue el olfato del perro “Patón” de la Gendarmería Nacional, que detectó los bultos cargados de cannabis, por lo que se secuestró la marihuana y se cambió por ladrillos para seguir el camino y detener a los destinatarios, que eran dos hombres que retiraron días después los paquetes en la sede del Correo Argentino en Capital Federal.

"Desde que comenzó la pandemia vengo alertando que se deben incrementar los controles en el Correo Argentino porque vemos que debido a las restricciones para circular por las rutas de Argentina se están usando encomiendas para enviar droga", afirmó a Aire de Santa Fe el juez federal de Reconquista Aldo Alurralde, que intervino en esta investigación.

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El juez federal de Reconquista, Aldo Alurralde

El juez federal de Reconquista, Aldo Alurralde

Luego de que el perro Patón de la Gendarmería detectara en Reconquista que cinco encomiendas tenían una carga sospechosa efectivos de esa fuerza abrieron los paquetes y se encontraron que en cada uno había unos siete kilos de marihuana.

La clave para descubrir la droga no fue un aparato de rayos X sino fue el olfato del perro “Patón” de la Gendarmería Nacional, que detectó los bultos cargados de cannabis

Por orden del magistrado se cambió el estupefaciente por ladrillos que se utilizan para la construcción para seguir el rastro de la marihuana y detectar quiénes eran los destinatarios de la droga que se había despachado con un remitente falso en la sede del Correo Argentino de Corrientes.

Alurralde señaló que la sospecha es que los narcos hacen un seguimiento online de la carga, a partir del código que otorga el Correo Argentino al que despacha la carga. "Al hacer los controles a través de la web del Correo van viendo el recorrido de la carga. Si perciben que la carga no se mueve es porque hubo un problema y no la van a buscar", señaló.

Por ese motivo, los efectivos de Gendarmería tuvieron que actuar con rapidez para que esto no ocurra. Incautaron los más de 30 kilos de marihuana en Reconquista, pesaron el estupefaciente y luego lo reemplazaron por ladrillos para que siguiera su camino hacia CABA. "Si no actuaban con rapidez se corría peligro de que los destinatarios de la droga se dieran cuenta que había sido secuestrada", apuntaron fuentes de la causa.

Una fuente de la justicia federal de Rosario señaló que “en la mayoría de los casos que se han detectado aparece la marihuana como estupefaciente que se envía en encomiendas, porque tiene un valor menor que la cocaína. Sólo arriesgan perder la droga que se envía por encomienda”, afirmó a Aire de Santa Fe.

Ante esta situación, donde empieza a verse con mayor frecuencia el traslado de droga en encomiendas, el Ministerio de Seguridad de la Nación y el Correo Argentino firmaron un acuerdo para prevenir las maniobras de narcotráfico realizadas a través de envíos postales. Se llevarán adelante operativos sorpresa con perros entrenados en detectar estupefacientes en plantas de distribución de paquetería.

Lo que denota este acuerdo es la escasez de escáner para el análisis de los paquetes. “Estamos viendo que la pandemia obliga al narcotráfico a buscar vías alternativas para hacer sus envíos, como por ejemplo los servicios postales, que abusan del secreto postal”, afirmó Mónica Litza, vicepresidenta del Correo Argentino, quien aseguró que “la coordinación y colaboración” entre las distintas agencias y organismos del gobierno es “fundamental” para “combatir el delito en general, y en este caso, el narcotráfico en particular”.

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