El violento crimen de Miguel Angel Frutos, el vecino de 77 años que vivía en Villa California y que fue asesinado el jueves de la semana pasada, ya tiene a cuatro autores identificados. Dos de ellos quedaron en prisión preventiva y un tercero está detenido a disposición de la Justicia de Menores.
La resolución se dio a conocer el miércoles por la tarde, en un audiencia de medidas cautelares que fue presidida por el juez penal Pablo Busaniche, quien atendió a lo expuesto por los fiscales de homicidios Andrés Marchi y Cristina Ferraro que solicitaron pedir mantener la detención de Brian P. y Ezequiel F., los principales sospechosos que tiene el caso. Los mismos fueron asistidos por el abogado particular Ignacio Alfonso Garrone y la defensora pública Gisela Alemandri.
Leer más ► Prisión preventiva para los dos imputados por el crimen de Villa California
El caso
El auto destartalado, la referencia a “Brian Burrito” como el conductor del mismo, el conocimiento que tenían de la vivienda por trabajos de mantenimiento realizados por el padre de uno de los imputados y las declaraciones de testigos fueron las principales aristas que permitieron a los investigadores poder reconstruir el caso.
La primera referencia de lo ocurrido la brindó la esposa de Frutos que explicó que aquella noche dormían hasta que una explosión los despertó. A oscuras salieron de la habitación e inmediatamente se toparon con dos personas, que comenzaron a forcejear con su marido.
“Prendé la luz y danos la plata”, fue lo único que le escuchó decir a uno de los desconocidos, que identificó como “una voz joven”. A continuación escuchó un gemido de dolor de su marido, ya en la zona del living. Entonces lo fue a buscar lo encontró acurrucado en el piso, ya sin vida.
La mujer salió a pedir ayuda a sus vecinos, quienes llamaron al 911. Cuando llegó el personal policial se constató que en la casa no faltaba nada.
Un ataque salvaje
Los fiscales Marchi y Ferraro indicaron además que la autopsia practicada sobre el cuerpo de la víctima reveló que el cuerpo presentaba dieciocho heridas de todo tipo y producidas con todo tipo de elementos, la mayoría de ellas en la zona de la cabeza y el rostro.
La causa de muerte, según explicaron los funcionarios judiciales, fue una herida punzante en la zona del tórax, que le perforó el corazón y el pulmón izquierdo. Además presentaba un disparo de arma de fuego en la zona del cuello, con orificio de entrada, sin salida ya que la bala quedó alojada en la sexta vértebra.
Sobre los peritajes, los fiscales aclararon que el personal policial secuestró un plomo en la vivienda, por lo que se sospecha que dispararon dos veces contra Frutos, y un rebenque cerca del cuerpo de la víctima. El hombre intentó defenderse con ese objeto del feroz ataque al que estaba siendo sometido.
Este brutal ataque le permitió sostener a la Fiscalía que, a pesar de lo manifestado en un primer momento por la esposa de Frutos, los agresores fueron más de dos.
Brian Burrito y el auto destartalado
A lo largo de la pesquisa, se develó también que un vecino de la víctima estaba en una plaza con unos amigos, en cercanías de la vivienda de Frutos y el cual declaró que vio pasar el Fiat Duna destartalado, con varias personas adentro y con "Brian Burrito" al volante.
Ese mismo auto fue ubicado por una vecina en el lugar del hecho debido a que la mujer escuchó un disparo y salió a la galería a ver qué había pasado. Entonces observó salir a toda velocidad de la casa de Frutos un auto viejo, color oscuro y todo destartalado y seguidamente a una mujer que pedía "auxilio".
Prisión perpetua
Los fiscales solicitaron la prisión preventiva para los dos detenidos por considerar que existen los dos riesgos procesales que prevé el código: entorpecimiento probatorio y peligro de fuga.
La imputación de la coautoría del delito de homicidio calificado (por el uso de arma de fuego y criminis causa), en concurso real con la coautoría del delito de robo calificado (por el uso de armas y el uso de armas de fuego; por ser en poblado y en banda; y por efracción) los pone frente a una posible condena a prisión perpetua.
Si bien los dos defensores cuestionaron la identificación de Brian P. y Ezequiel F. como participes en el hecho atribuido y solicitaron la libertad con medidas alternativas, el juez Pablo Busaniche avaló el pedido de los fiscales e impuso la prisión preventiva para los dos imputados.
Testigos de oídas
El camino de la investigación también se topó con un adolescente de 17 años el cual quedó a disposición de la Justicia de Menores tras haber sido detenido el miércoles en el marco de tres allanamientos ejecutados por la Policía de Investigaciones. Se trata de I.C., el cual quedó implicado en la causa tras haber confesado a sus vecinos la autoría del hecho. Justamente, uno de esos vecinos fue el imputado Ezequiel F., el cual reside a escasos metros de su casa.
En tanto, una mujer que vive en la zona de la vía muerta declaró que su vecino Bruno le manifestó que habían querido robarle a un hombre, que forcejearon y él le disparó sin querer, y que por eso quería quitarse la vida. Este joven identificado como Bruno R. aún no pudo ser encontrado por el personal policial, a pesar de los allanamientos practicados en la zona.
Temas
Te puede interesar




Dejá tu comentario