Un hotel del microcentro santafesino fue inspeccionado durante el fin de semana por agentes policiales de la Comisaría 1° en el marco de una investigación que buscó dar con un “afilador” de cuchillos que el pasado 21 de abril fue detenido por haber realizado una supuesta estafa a una mujer de 70 años.
La búsqueda del “afilador”, identificado como A.N.L. de 28 años, se dio para constatar si el sujeto residía allí ya que cuando fue detenido por personal policial y posteriormente liberado por orden de la fiscal Barbara Ilera, dijo que era oriundo de la provincia de Buenos Aires (partido de Merlo) pero llamativamente fijó domicilio en el hotel de Santa Fe.
Leer más ► Conflicto entre presos de la comisaría de Santo Tomé por la superpoblación
Por esa razón, personal de la Seccional 1° arribó el sábado en horas del mediodía al lugar, cerca de las 13, y constató la presencia del sujeto en el hotel por lo que el mismo demostró que cumplía con lo acordado con la Justicia provincial.
Sin embargo, los agentes policiales detectaron que el hotel tenía las puertas abiertas por lo que informaron de la situación a la fiscal del Ministerio Público de la Acusación, María Laura Martí, que investiga las contravenciones al Código de Convivencia.
Tras recabar una serie de datos y comprobar que las personas que estaban alojadas en el alojamiento eran las mismas que aparecían en el libro de entrada del local, la funcionaria judicial dispuso que se notifique al propietario sobre una investigación que iniciará por haber tenido las puertas del hotel abiertas en medio de la pandemia del coronavirus.
Un peligroso en la calle
El “afilador” de cuchillos por el que derivó el procedimiento en el hotel del centro fue detenido la semana pasada por una denuncia en su contra que lo vinculó a una supuesta estafa. La misma tuvo lugar en 25 de Mayo al 2800, cuando llegó a una vivienda y una mujer le dio tres cuchillos y dos tijeras para sacarle filo.
Tras terminar con su tarea, el hombre llamó a la mujer y le exigió una suma de dinero de $3.600. Seguidamente la increpó por lo que la víctima debió entregarle una suma de $1100 tras sentir temor.
Te puede interesar


