jueves 22 de octubre de 2020
Policiales | Asunción |

Expolicía de la URI fue procesado por vínculos con una organización narco de Paraguay

Se trata de Adrián Celer, condenado en la causa que lo investigó por realizar allanamientos ilegales en casa de vendedores de droga barriales de Santa Fe. Lo acusan de llevar a cabo un plan para trasladar droga y armas desde el país limítrofe a la capital provincial.

La Justicia federal procesó finalmente al exagente policial, Adrían “Tripa” Celer, sospechado de haber pergeñado durante 2017 un plan para traficar a Santa Fe cargamentos de marihuana y cocaína y armas de fuego provenientes de una organización narcocriminal con base en Paraguay y cuyo lazo conector fue un santafesino radicado en el país limítrofe, apodado “Gordo Pascuala”.

El procesamiento, que lleva la firma del juez federal Francisco Miño, hizo lugar al pedido del fiscal que investigó el caso, Walter Rodríguez, que acusó al exmiembro de la fuerza provincial de una serie de maniobras clandestinas tendientes a generar lucro tras la realización de allanamientos ilegales en casas de narcotraficantes locales.

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La flamante resolución forma parte de un desprendimiento de la causa que investigó a Celer en la Unidad de Delitos Complejos del Ministerio Público de la Acusación y concluyó este año -en mayo- con un juicio abreviado que lo condenó a cinco años de prisión como coautor de los delitos de tentativa de robo calificado por ser en poblado y en banda; por el uso de arma de fuego; y por ser miembros de una fuerza de seguridad. En aquella causa también fueron sentenciados -a distintas- penas los agentes Exequiel Sebastián Romero (37), Cristian Basilio Gutiérrez (40) y Leonardo Abel Velázquez (33).

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El día de la detención de Celer, se armó un fuerte revuelo policial en la Seccional Sexta de Barranquitas.

El día de la detención de Celer, se armó un fuerte revuelo policial en la Seccional Sexta de Barranquitas.

Los cuatro exuniformados terminaron detenidos por agentes del Comando Radioeléctrico tras haber sido encontrados infraganti el 6 de noviembre del 2017 en el interior de una propiedad de Iturraspe y el Terraplén -barrio Barranquitas-. Aquella madrugada, los pesquisas que intervinieron en el caso lograron encontrar el auto de Celer -un BMW gris- a pocas cuadras de la vivienda "allanada" y encontrar su celular, un elemento clave para detectar el trasfondo oscuro que escondía el personal policial.

Para dictar el procesamiento, el juez Miño, tuvo en cuenta un total de 13 chats que se encontraban en el Samsung GSM GT-I9192 Galaxy S4 Mini Duos de Celer y que mostraban, a través de la mensajería de Whatsapp el intercambio de mensajes con el contacto “Gordo Pascuala”, quien fue identificado presuntamente como Jorge Luis D., y el cual se encontraría radicado en Paraguay pero que sería oriundo de Santa Fe.

“Vamos a ver cómo sale este trabajo. Una vez que vos lo hagás y después yo te prometo uno que lleva 1000 kilos y armas”, agregó un mensaje que se encontraba en el teléfono de Celer.

El mismo, según consignó la resolución del magistrado, fue quien le suministró a Celer los datos sobre quiénes eran los vendedores de drogas barriales de Santa Fe que compraban estupefacientes para la organización criminal que integraba en el país limítrofe. Dichos datos, eran con el fin de que Celer, junto con el resto de la banda, marque las casas y después ingrese de manera ilegal para exigirle drogas y dinero.

“Ellos ya están teniendo la mercadería, si están repartiendo por todos lados. Yo no te voy a mentir, cumpa. Si yo sé todo porque ellos trabajan con una gente que yo acá los tengo cerca, entendés”, sostuvo uno de los mensajes que le envió Pascuala a Celer. “Vamos a ver cómo sale este trabajo. Una vez que vos lo hagás y después yo te prometo uno que lleva 1000 kilos y armas”, agregó otro mensaje.

El secuestro del automóvil de Celer, noviembre de 2017

En esa línea, el juez Miño procesó a Celer por haber llevado a cabo un plan ilícito consistente en el tráfico de estupefacientes en su modalidad de comercialización ya que a lo largo de los chats investigados se detectó que el acusado planificó además transportar desde Paraguay un cargamento de estupefacientes y también un arma de guerra.

Por ese cargamento, Celer debió realizar un giro el 11 de octubre del 2017 por un monto de $19.100 desde un local de la empresa Western Union, ubicado en la ruta nacional 168. El mismo tuvo como destinataria una mujer que reside en la localidad de Luque, a pocos kilómetros de la ciudad de Asunción.

En su resolución judicial, Miño además consideró procesar al agente policial de haber sido quien ayudó a la organización narco paraguaya a poder eludir controles policiales de los camiones que tenían destino la ciudad de Santa Fe. Es que el 20 de octubre del 2017, un mensaje de Celer advirtió a Pascuala sobre la existencia de una "orden federal" que tenía como fin interceptar un camión de patente del Paraguay y así registrar el conteiner.

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