martes 17 de mayo de 2022
Policiales barrio Yapeyú |

De "buen nieto" a homicida: prisión preventiva para el joven que atacó a "fierrazos" a su abuela

El caso ocurrió el pasado 5 de enero en una vivienda del barrio Yapeyú y tiene como imputado a un muchacho de 25 años apodado "Pachu". Este martes fue llevado a tribunales en donde un juez ordenó que espere el juicio tras las rejas. La víctima sufrió múltiples heridas en el cráneo y debió ser rápidamente llevada al hospital Iturraspe.

Leandro “Pachu” Fernández, el joven de 25 años que intentó matar a su abuela en el interior de una vivienda del barrio Yapeyú, quedó en prisión preventiva luego de una audiencia que tuvo lugar en tribunales y en donde la fiscal, Celeste Minitti, expuso las evidencias del caso. La medida fue dispuesta por el juez penal José Luis García Troiano, que tras evaluar la cantidad de pruebas que pesan sobre Fernández ordenó que sea alojado en un establecimiento carcelario y espere el juicio tras las rejas.

El escabroso caso ocurrió el pasado 5 de enero en el interior de una vivienda de Misiones al 6400 y tuvo como víctima a una mujer de 77 años, identificada como María Esther Gómez, quien logró sobrevivir al violento ataque protagonizado por su nieto, quien intentó asesinarla con fierrazos en la cabeza.

A raíz de los golpes y el rápido accionar de un vecino de Gómez, la mujer fue trasladada de urgencia al hospital Iturraspe en donde fue asistida y estabilizada por los médicos. Horas después, declaró ante los investigadores y mediante una frase deschavó a su agresor. “Fue Pachu”, dijo la mujer por lo que el caso quedó prácticamente esclarecido.

Leer más ► Imputaron a un joven que quiso matar a su abuela en Santa Fe

Un día después, el muchacho se entregó en sede policial y fue imputado por la fiscal Minitti como autor de “tentativa de homicidio”, agravado por le vinculo (ya que es el nieto de la mujer) y alevosía tras sorprender a Gómez por la espalda, sabiendo de su estado frágil y vulnerable.

Ataque demencial

De la investigación, la cual fue ventilada ante el juez García Troiano, surgió que el día previo al ataque, Gómez había estado con su nieto en su casa y que le había dado una suma de mil pesos para realizar unos mandados. Sin embargo, el muchacho, nunca regresó a la propiedad hasta el día siguiente.

El 5 de enero, cerca de las 19, Fernández fue hasta lo de su abuela y le dijo que el dinero que le había dado se lo habían sacados policías que patrullaban por la zona. Ambos fueron hasta el patio de la casa en donde la mujer le indicó los trabajos que debía realizar y luego ingresaron. En ese momento, “Pachu”, como lo conocen sus familiares y amigos, le advirtió a su abuela que adentro de la habitación había un alacrán.

caño.jpg
El caño utilizado tiene una longitud de 60 centímetros.

El caño utilizado tiene una longitud de 60 centímetros.

Ante tal situación, la mujer le alcanzó un mata insectos y tras darse la vuelta sintió un fuerte ruido en el ambiente sin imaginar que había sufrido un "fierrazo" en su cabeza. El ataque continuó cuando Fernández desestabilizó a la abuela y provocó su caída para luego continuar golpeándola en el cráneo. Gómez, al notar que no tenía salida, simuló estar muerta y quedó inmovilizada en el suelo por lo que su nieto le revisó el cuello y también su nariz para constatar que había fallecido.

Tras el ataque demencial, Fernández abandonó la habitación y se dirigió a otros sectores de la casa en donde revisó si había elementos de valor. Luego sujetó una garrafa por lo que Gómez, que a pesar de los golpes estaba viva y escuchaba, pensó que su nieto iba a dejar la garrafa encendida para luego asfixiarla. Sin embargo, el propósito fue otro: huir con la garrafa de la vivienda hacia un destino incierto.

Auxilio y revelación

Como pudo, Gómez fue hasta la ventana de la pieza de su casa y pidió auxilio a un vecino que se encontraba a unos metros y el cual, tras ver a la mujer bañada en un charco de sangre, recorrió unas calles y pidió ayuda a un patrullero del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) que patrullaban por la zona.

Más tarde llegó una unidad sanitaria que trasladó a la mujer hasta el hospital Iturraspe en donde diagnosticaron que presentaba cinco lesiones en la zona del cráneo y una en las muñecas, producto de los fierrazos realizados por Fernández.

Leer más Golpearon con un fierro a una mujer de 77 años e investigan quien fue su agresor

Horas después, Gómez pudo ser estabilizada y logró contar a los policías a cargo de la investigación que recordaba del ataque y por, sobre todo, quien la había intentado asesinar con un caño de una pileta (de 60 centímetros de largo) que se encontraba suelto en su patio.

A partir de su declaración, los investigadores lograron reconstruir cómo fue la violenta secuencia y a su vez comenzar a buscar a Fernández, al cual, según las entrevistas recolectadas por la investigación, había huido de su casa y con un bolso en mano fue visto por la zona de avenida Teniente Loza, uno de los corredores que lleva a los barrio Yepeyú, San Agustín y el Abasto, entre otros.

De todas maneras, la huida no duró mucho tiempo ya que acorralado por la situación o quizás remordimiento por lo sucedido, Fernández se entregó en sede policial y quedó a disposición de la Justicia, la cual este martes, por medio del juez García Troiano, ordenó que permanezca detenido por el incomprensible y salvaje intento de homicidio contra su abuela.