La causa que investiga a Leila Ríos, la “estafadora de Tinder”, por haberle sacado -mediante engaños- más de cuatro millones de pesos en el lapso de tres años a un hombre que conoció por la red social, tendrá en las próximas horas su primer paso en los tribunales de Puerto Madryn, ciudad en la que se tramita la investigación que encabeza el fiscal Mauricio Baigorria.
Si bien hasta el momento la audiencia de imputación de cargos no se concretó, fuentes judiciales indicaron a AIRE que la causa contra la santafesina de 27 años, que en la actualidad purga una condena de 4 años de manera domiciliaria, es por “estafa” y “extorsión”
Aquella condena fue por haber formado parte de una organización que hasta junio del 2021 usurpó por lo menos siete viviendas en Santa Fe y la región para el acopio de armas y estupefacientes y cuyo cabecilla fue Juan Pedro “Pato” Calderón, un narcotraficante de alto perfil que actualmente se encuentra preso en la cárcel de Coronda.
Mientras cumplió esa condena, Ríos además mantuvo una “relación” con un hombre oriundo de Puerto Madryn al que conoció por Tinder en 2019. Tras ese contacto, ambos se pasaron los teléfonos y forjaron un vínculo que terminó con el peor de los escenarios amorosos.
Es que apenas se conocieron, Ríos le dijo que había sido abandonada por dos hombres y que tenía tres hijos que mantener, por lo que el madrynense se sensibilizó y comenzó a mandar montos de dinero. Se estima que fueron transferidos cerca de 4.500.000 de pesos en distintos tramos, entre 2019 y 2021, pandemia mediante.
A mediados del 2019, “la Leila”, le contó a la víctima que había sacado un crédito con prestamistas y que no iba a poder pagarlo. De hecho, le comentó que había recibido amenazas y hasta sufrido un tiroteo en su casa por incumplir con el pago. Esa situación motivó a que la víctima quiera interceder, por lo que habló con uno de los supuestos prestamistas, un tal Cristian. Tras comunicarse con él, la víctima le envió dinero a Ríos para saldar la deuda.
Sin embargo, con el paso del tiempo, la víctima confirmó que el supuesto ataque armado a la casa de su amor había sido una completa mentira, ya que se enteró de que ese día Leila se había realizado una cirugía plástica para aumentar el tamaño de sus pechos. A partir de ese momento, la víctima dejó de enviar dinero a Leila, la cual insistió en que le siga enviando.
El 20 de enero de este año, la situación pasó a mayores cuando la víctima comenzó a recibir en su cuenta de Facebook una serie de mensajes de una tal “Yamila Pais”, quien decía que era la esposa del prestamista al que Leila le debía dinero de un préstamo y que debía hacerse cargo.
En ese entonces, le dijeron al madrynense que la cuota era de $20.000 por un crédito que Leila había sacado por 10 mil pesos. Sorprendido por la pesadilla financiera en la que había quedado, el hombre pagó la deuda mediante una transferencia realizada por Western Union y con posterioridad bloqueó el contacto de Ríos.
El ocaso de la presión culminó unos meses después, cuando tras volver a tener contacto con Leila, la mujer le contó que continuaba con deudas y le dijo que había sacado un nuevo préstamo y que él debía pagarlo y que si no lo hacía tendría problemas su familia. Inclusive, un hombre lo llamó por teléfono y le advirtió que era el prestamista para así amedrentarlo y luego exigirle el pago de dinero, que para ese entonces era de $150.000.
Harto y con algo de temor, la víctima le contó la situación a sus familiares, por lo que radicó la denuncia en la Fiscalía de Madryn y a partir de allí se inició una investigación que rápidamente estableció cómo había sido el ardid afectivo efectuado por la estafadora de Tinder.
Es que mediante una serie de oficios e informes requeridos a empresas de telefonía, el fiscal Baigorria estableció que la cuenta de Facebook de Yamila Pais estaba asociada a Leila Ríos y que el propio Daniel, que se había comunicado en su momento con la víctima, era Daniel Delgado, cuyo domicilio figuraba en uno igual al de Ríos, en zona norte de la ciudad de Santa Fe.
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