El inversor señaló que pagaron completamente el valor del terreno y luego ” no hubo respuestas ni se veía que eso comenzara a avanzar”.
“Nuestro espacio está ubicado en el barrio 6. Con el correr del tiempo aparecieron los problemas, complicaciones y quejas de los propietarios que comenzaron a ocupar sus terrenos. Pasaron casi 10 años y hoy no tenemos nada”, dijo Gambarruta.
El hombre, quien con su esposa gestaron el sueño de la casa propia, contó cómo de a poco advertían las irregularidades en torno a la administración de sus bienes. ” Esto es difícil, hay responsables, la esperanza nuestra está resignada. Yo miro la situación veo como el sueño de la vivienda no se puede concretar”.
Con respecto a la investigación iniciada recientemente por una presunta estafa cercana a los 40 millones de dólares, Gambarruta concluyó ” queremos que los culpables paguen, hubo una increíble cadena de negligencias”.
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