menu
search
Policiales Sauce Viejo | pileta | Ahogamiento

Dos niños cayeron a piletas en 48 horas en Santa Fe: ¿cuál es el estado de salud de los menores?

El sábado, una nena de tres años cayó a una pileta en barrio Candioti Norte. El domingo, un varón de la misma edad protagonizó una situación similar en Sauce Viejo. Ambos menores permanecen internados en buen estado de salud en el hospital de Niños Dr. Orlando Alassia.

El segundo caso se registró el domingo a la tarde, cuando otro niño también de tres años se sumergió en una pileta en Sauce Viejo. Ambos menores fueron trasladados al hospital de Niños Dr. Orlando Alassia donde permanecen internados y con cuadros evolutivos favorables.

Se prevé que la nena de 3 años reciba el alta médica en las próximas 48 horas. "La nena fue asistida y estabilizada en el área de cuidados especiales, tras evidenciar una favorable evolución clínica fue derivada a una sala de cuidados intermedios", confirmó a AIRE el doctor Pablo Ledesma, director del hospital de Niños. En caso de no surgir ninguna complicación, la nena recibirá el alta entre martes y miércoles.

San Juan: una bebé murió ahogada al caerse a la pileta mientras sus padres veían el partido de Argentina
El fin de semana se registraron dos casos de ahogamiento en el Gran Santa Fe.

El fin de semana se registraron dos casos de ahogamiento en el Gran Santa Fe.

En el caso del varón que fue trasladado desde Sauce Viejo y que ingresó el domingo a la tarde derivado desde el Samco de dicha ciudad, su evolución también es buena. El niño permanece en el área de cuidados especiales, con signos de recuperación, mostrando mejoría en su temperatura corporal. Desde el hospital confirmaron que también permanecerá internado las próximas 48 horas.

LEER MÁS ► Una nena de 3 años permanece internada tras caer a una pileta en barrio Candioti

Segundo episodio en 48 horas

El niño que el domingo a la tarde cayó a otra pileta en la ciudad de Sauce Viejo fue trasladado por sus familiares al hospital de Niños tras caer a una pileta. El episodio se registró en una casaquinta de barrio Arenera El Litoral, en donde el pequeño jugaba en la piscina junto a sus hermanos de 10 y 8 años y un primo.

El niño fue trasladado desde el Samco de Sauce Viejo al hospital de Niños. La madre contó que el pequeño jugaba en la piscina junto a sus hermanos de 10, 8 años y un primo. La madre solicitó a los niños mayores que sacaran al más chico de la piscina al salir ellos, para luego dirigirse a preparar el almuerzo con su cuñada dentro de la casa.

En un momento dado, notó la ausencia del pequeño mientras los demás niños estaban fuera de la piscina. Al acercarse, descubrió que su hijo estaba en el fondo de la piscina. Rápidamente, su esposo y el tío del niño lo sacaron del agua y realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). Posteriormente, lo trasladaron en un vehículo particular al Samco de Sauce Viejo en donde recibió atención médica antes de ser llevado al Hospital de Niños.

Cómo evitar los episodios de ahogamientos

Los especialistas de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) advierten que el ahogamiento representa en la Argentina una de las primeras causas de muerte en niños de 1 a 3 años (69 de los 77 casos), y se considera el grupo de mayor riesgo y más vulnerable a los niños desde que empiezan a caminar o movilizarse por sí mismos (aprox. 12 meses de vida) hasta los 5 años de edad. No obstante, los especialistas coinciden en que existe un importante sub registro o registro inexacto de casos, y que la cantidad de muertes por ahogos podría ser aún mayor.

Los ahogos se producen con una frecuencia mayor en varones, en una relación de 3 o 4 niños por cada niña.

Mientras que en los adolescentes la mortalidad se asocia a la subestimación del riesgo, el uso de sustancias como el alcohol y las drogas y la práctica de actividades acuáticas sin el conocimiento del medio y los elementos de protección adecuados. Los ahogamientos son más frecuentes en aguas oscuras en movimiento, ríos, lagos y canales.

Los elementos protectores más importantes, que son: la constante vigilancia de los adultos atentos y comprometidos, y b) la instrucción progresiva y adaptada a la edad del niño sobre las precauciones en el agua, acompañado del aprendizaje de destrezas que minimicen el peligro.

Las medidas más eficaces en niños y niñas menores de 5 años:

  • Garantizar una vigilancia atenta y permanente de un adulto responsable mientras están en o cerca de bañeras o piletas y cuando están próximos a zanjas, acequias, estanques u otros contenedores de agua.
  • Los “asientos de bañera” para bebés no son dispositivos para la prevención de ahogamiento y no sustituyen la vigilancia del adulto.
  • En las piletas, siempre designar un adulto en la supervisión de los niños pequeños con una visión directa permanente, el cual debe estar en condiciones físicas e intelectuales para socorrer, nadar perfectamente y poder sumergirse sin equipo hasta el fondo de una piscina; mantener una distancia máxima con el niño equivalente al ‘largo del brazo del adulto’ y estar entrenado en reanimación cardiopulmonar (RCP).
  • Se debe mantener una proporción segura entre el número de cuidadores y niños: en lactantes la relación debe ser 1 a 1; de 1 a 2 años: 1 a 2; de 2 a 3 años: 1 a 3 y luego de los 4 años de acuerdo con el grado de aprendizaje de natación que tengan los niños.
  • Tener en cuenta los casos de niños que requieren una vigilancia especial en calidad o en número de cuidadores.
  • Eliminar o tapar los reservorios de agua como pozos, baldes, cisternas o barriles.
  • Instalar en todas las piletas cercos perimetrales completos fijos o removibles de una altura mínima de 1,30 m. Si tiene barrotes la distancia entre ellos no debe ser mayor de 10 cm; ni horizontales porque pueden usarse como escalera; con una única abertura con mecanismo seguro de cierre que la aísle completamente de la casa y del patio.
  • Los bordes y el piso alrededor de las piletas deben ser de material antideslizante.
  • Los cobertores y alarmas de piletas no excluyen la presencia del cerco.
  • Vaciar totalmente, luego de su uso, las piletas “inflables” o “desarmables” o ubicarlas en lugares no accesibles a los niños pequeños.
  • Utilizar dispositivos de flotación personales como los chalecos salvavidas homologados para tal fin en todas las embarcaciones según el peso del niño (evitar los de ruedas, bracitos inflables o los de círculos y/u formas de animales inflables, son peligrosos), pero tener en cuenta que no reemplazan y deben complementarse con la vigilancia de los adultos.