jueves 23 de septiembre de 2021
Opinión |

Muerte de Gonzalo Glaria en Rafaela: ¿por qué dejaron en libertad a los motochorros?

La indignación se apoderó de toda Rafaela. En esta nota, algunos elementos jurídicos para tener en cuenta a la hora de analizar este caso de profundo impacto social.

¿Por qué el juez Osvaldo Carlos decidió dejar en libertad a los motochorros involucrados en la muerte de Gonzalo Glaria, el joven que decidió perseguirlos en Rafaela para evitar un robo?, ¿cómo se puede explicar esa actitud ante el dolor de una familia destrozada y la indignación de toda una ciudad?, ¿ni siquiera alcanza que lo sucedido haya quedado registrado por una cámara, para ordenar que continúen en prisión preventiva?

El caso movilizó a toda una ciudad. Tuvo implicancias políticas. Y, ahora, la decisión de liberar a los sospechosos contribuye a incrementar la bronca y el desconsuelo. Cuando los rafaelinos marchen por segunda vez este martes, sabrán que los imputados están en sus domicilios particulares, mientras el cuerpo de Gonzalo está en el cementerio.

Cuando los rafaelinos marchen por segunda vez este martes, sabrán que los imputados están en sus domicilios particulares, mientras el cuerpo de Gonzalo está en el cementerio.

La fiscal adjunta de Rafaela, Gabriela Lema, adelantó en el programa Creo, por Aire de Santa Fe, que apelarán esta decisión.

Hasta el momento no se conocieron cuáles son los argumentos del juez Osvaldo Carlos para ordenar la libertad de los sospechosos. Sin embargo, a partir de lo sucedido se pueden plantear diferentes alternativas desde el punto de vista jurídico.

Es verdad que cada caso puede –y de hecho sucede- incidir en el ánimo de los jueces y que entonces las decisiones de los magistrados pueden avanzar en los sentidos más diversos. Es decir que no existen pautas matemáticas en el momento en que un magistrado realiza la valoración de las diferentes situaciones que se le plantean.

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De todos modos, es importante tener en cuenta que, desde el punto de vista estrictamente jurídico, a la hora de ordenar la prisión preventiva de un imputado los jueces deben evaluar tres elementos: la posible responsabilidad en carácter de autor o partícipe del sospechoso, la posible pena para ese delito y, finalmente, el riesgo procesal (esto implica determinar si existe posibilidad de fuga o de entorpecimiento de la investigación).

Aunque duela, aunque genere malestar, la verdad es que la reacción o la indignación social por sí mismas no representan argumentos jurídicos para ordenar la prisión preventiva de un imputado.

Preguntas clave

A estas alturas de las circunstancias aparecen algunas preguntas claves: ¿los motochorros tuvieron responsabilidad en la muerte de Gonzalo Glaria, o el joven falleció por la decisión personal de perseguirlos?, ¿el robo del celular a dos menores de edad ya se había consumado, o Glaria murió mientras el delito de robo estaba ocurriendo?

El abogado Néstor Oroño es profesor en la Universidad Católica de Santa Fe y cuenta con una extensa experiencia en materia Penal.

Al analizar este caso, consideró que posiblemente el juez Osvaldo Carlos no encuentre “un nexo de causalidad entre la conducta de los imputados y la muerte de Glaria. Y, de ser así, el magistrado considere que el fallecimiento se produjo porque la víctima se puso a sí misma en peligro. Es decir, que esa actitud de riesgo fue la principal generadora del resultado fatal”.

La autopsia determinó que Glaria falleció por el golpe que recibió en el momento de derrapar con su moto. Y no fue provocada de manera directa por los motochorros.

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Incluso se pueden plantear diferentes interpretaciones desde el punto de vista de la temporalidad: si el juez considera que el robo del celular ya se había consumado, el fallecimiento se produjo entonces después de la comisión de ese delito.

De ser así, ya no sería posible imputar a los motochorros del delito de “homicidio en ocasión de robo”, que prevé penas que van de 10 a 25 años. Y, por lo tanto, no podría sustentar una orden de prisión preventiva para ellos, ya que sería apenas un delito de “robo simple” (prevé una pena de 1 a 4 años) porque ni siquiera se utilizaron armas.

Distinta hubiese sido la situación si Glaria hubiera fallecido mientras escapaba de los motochorros. Allí, entonces, sería mucho más sencillo sustentar el delito de “homicidio en ocasión de robo” y, por lo tanto, la prisión preventiva de los imputados.

Distinta hubiese sido la situación si Glaria hubiera fallecido mientras escapaba de los motochorros. Allí, entonces, sería mucho más sencillo sustentar el delito de “homicidio en ocasión de robo”.

El argumento de los fiscales, en cambio, es diferente. En este caso, desde la temporalidad sostienen que el robo todavía se estaba consumando, porque los ladrones escapaban y no habían logrado poner a resguardo lo robado. Y entonces, Glaria murió mientras estaba ocurriendo el delito de robo. “Existen distintas miradas al respecto. Sobre todo, cuando se conectan la muerte y el robo con el tiempo y espacio en que se produjeron”, explicó Oroño.

La muerte de Gonzalo Glaria sacude a toda una ciudad. Y la liberación de los motochorros profundiza la indignación de la gente. Sin embargo, desde el punto de vista jurídico el caso seguramente generará discusiones y diferentes miradas.

Por lo pronto, la Cámara de Apelaciones deberá resolver si el juez tomó la decisión correcta o si, como dicen las fiscales, los sospechosos deberían estar en prisión.

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