El café se ha vuelto una adicción para muchas personas, pero a diferencia de otras sustancias, esta es una de la que muchos se sienten orgullosos, seguramente has escuchado a alguien decir que no puede funcionar sin una taza de café después de despertar. Lamentablemente ese condicionamiento sólo sirve para sentirse más activo de una forma algo falsa, y cada vez se necesita de más café para lograrlo.
El agua tibia podría ser beneficioso para la salud, aunque no abundan las evidencias científicas que lo demuestren. Sin embargo, se trata de un hábito que no está demás introducir. Después de media hora, ya podes iniciar tu desayuno con normalidad.
Mejora la digestión
Los ingredientes calientes son más fáciles de digerir y de ser absorbidos por el estómago que los alimentos fríos o crudos. Hay que tener en cuenta que la naturaleza del calor siempre es relajante, activadora, moviliza el chi y también neutraliza el frío.
Desintoxica
Aunque sabemos que el agua siempre es un gran desintoxicante, el agua tibia aumenta tu temperatura corporal y provoca que sudes, aumentando el número de toxinas que tu cuerpo elimina desde el momento en que despiertas.
Reduce el estrés
El café puede alterarte desde los primeros minutos en que despiertas, pero el agua caliente mejora las funciones de tu sistema nervioso central, prometiéndote un día libre de estrés o por lo menos ayudándote a manejarlo de una mejor manera.
Ayuda a perder peso
Muchos de nosotros solo nos acordamos del agua cuando tenemos sed. Es importante cambiar ese enfoque y comprender que nuestro organismo necesita agua para llevar a cabo sus funciones básicas.
Lo más adecuado, es empezar el día con ese primer vaso de agua para, después, esperar entre 20 y 30 minutos para empezar nuestro desayuno. De este modo, ayuda a reducir la ingesta de calorías, puesto que nos sentimos también más llenas y no tenemos tanta ansia por lo dulce.
Temas
Te puede interesar


