El diseño del Teatro Colón fue encargado al arquitecto italiano Francesco Tamburini, quien desde 1884 cumplía funciones como director general de arquitectura de nuestro país. Lamentablemente, su temprana muerte le impidió iniciar la construcción, por lo cual contrataron al arquitecto Vittorio Meano que también falleció pocos años antes de concluir la obra. Fue muy difícil buscar un arquitecto que quiera continuar, ya que los dos primeros fallecieron exactamente a los 44 años, y los rumores de la época se lo atribuían a una maldición. Finalmente, fue Jules Dormal quien la terminó siendo mayor de 44 años.
Tras casi veinte años de construcción, iniciada en el año 1889, el Teatro Colón abrió sus puertas el 25 de mayo de 1908 con la ópera Aida, de Giuseppe Verdi. La magnífica obra es considerada como uno de los cinco mejores teatros de ópera del mundo debido a su excelente diseño acústico y su elevado nivel arquitectónico.
El teatro refleja las tendencias arquitectónicas de la época, sin embargo no puede hablarse de un solo estilo definido, sino de un eclecticismo que fue propio de la construcción de principios del siglo XX.
El hall de entrada está revestido de mármol de Verona y estuco símil mármol. Se puede observar una escalinata de mármol blanco de Carrara y barandas que la circundan con mármol de Portugal. Donde comienzan los pies de la escaleras, las barandas terminan en dos cabezas de león talladas a mano en piezas completas.
El Salón de los Bustos está tratado con bases de mármol, donde nacen las columnas y las pilastras con paramentos que imitan el mármol botticino. La cornisa donde se apoyan los bustos está adornada con oro laminado y las enormes columnas del Salón Dorado están talladas con profusión de detalles en oro, informa TN. Posee muebles franceses con lujoso trabajo de marqueterías, con sillas tapizadas en color rosa y los sillones y sillas están tapizados en color rosa pálido.
La cúpula del Teatro Colón está pintada al fresco sobre tela por Raúl Soldi, quien trabajó ad honorem. En una superficie de 318 metros se puede apreciar una alegoría de las artes escénico-musicales en una composición de 51 figuras entre las que se pueden ver personajes teatrales, cantantes de ópera, músicos, bailarines e instrumentos. A su vez, la pintura está acompañada por un punto central: una lámpara en araña, de siete metros, realizada a finales del siglo XIX en Francia.
Por el escenario del Teatro Colón pasaron figuras internacionales como Luciano Pavarotti, Claudia Muzio, Maria Callas, Régine Crespin, Birgit Nilsson, Plácido Domingo, Rudolf Nureyev, Vaslav Nijinski, Margot Fonteyn, Arturo Toscanini, Herbert von Karajan, Héctor Panizza.









