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Siempre con luces bajas. Las luces altas no solo no ayudan, sino que por un fenómeno físico hacen rebotar la luz en la niebla y te encandilan a vos mismo. Si tu auto tiene faros antiniebla, usalos correctamente: el trasero solo si hay niebla muy densa, porque puede molestar al que viene atrás.
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Nada de balizas en movimiento. Encender las balizas puede confundir a otros conductores, ya que indican un vehículo detenido. Usalas solo si realmente vas a frenar fuera del camino.
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Reducí la velocidad. En rutas con señalización especial por niebla, si ves dos signos de "V" invertida, la máxima es 60 km/h; si hay uno solo, 40 km/h. Nunca te apures.
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No te detengas en la calzada. Si es necesario frenar, buscá un lugar seguro, como una estación de servicio o una banquina alejada.
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Seguí la línea. Si la niebla se vuelve muy espesa, usá la línea blanca del carril como referencia visual. Bajá un poco la ventanilla y la radio para agudizar el oído ante posibles vehículos cercanos.
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Mantené la distancia. En condiciones normales, la ley exige al menos dos segundos de distancia con el vehículo de adelante (a 100 km/h, unos 54 metros). Con niebla, esa distancia debe mantenerse o incluso ampliarse si la visibilidad es muy baja.
Y como siempre, usá el cinturón de seguridad, exigí que todos los acompañantes también lo hagan y llevá a los chicos en su sillita bien ajustada. Con cuidado y responsabilidad, la niebla no tiene por qué ser un obstáculo.