domingo 9 de agosto de 2020
Ocio | Salud |

Los riesgos y consecuencias de oler alimentos con moho

Problemas respiratorios, alergias o enfermedades más graves son algunos de los peligros de inhalar estos hongos. Cómo evitar que se formen

El afán de adoptar una vida saludable al comenzar el nuevo año hace que a veces se tomen decisiones impulsivas. Una de las más comunes es comprar mucha cantidad y variedad de frutas y olvidarse de ellas por completo al cabo de un tiempo.

No hay que esperar demasiado: el moho rápidamente se adueña de estos alimentos. Entonces: ¿existe algún riesgo para la salud si inhalamos el moho allí presentes?

Joan Bartra, alergólogo del Hospital Clínic de Barcelona, insiste en que consumir u oler hongos presentes en la comida no tiene por qué causarnos ninguna dolencia. "Muchos hongos son beneficiosos y mejoran las características organolépticas de los alimentos, como en el caso de los quesos envejecidos o algunos embutidos", señala.

Sin embargo también es verdad que en algunos casos pueden dañar nuestra salud, lo que nos obliga a ser cuidadosos.

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Por la agresividad de la especie

"Existen sustancias presentes en los hongos que sí pueden hacernos enfermar. Unas de las más perjudiciales son las micotoxinas”, explica el especialista. Las micotoxinas son compuestos tóxicos producidos de forma natural por algunos tipos de mohos que crecen en los alimentos, tales como cereales, frutas desecadas, frutos secos y especias.

Hay muchos tipos de micotoxinas, pero las más frecuentes son las aflatoxinas, la ocratoxina A, la patulina, las fumonisinas, la zearalenona y el nivalenol y desoxinivalenol.

Según Clarín, la exposición a las micotoxinas suele producirse al comer alimentos infectados o animales alimentados con comida contaminada. Sin embargo, también existe la posibilidad de exponernos a su toxicidad a través de la inhalación. "Las que pueden provocarnos dolencias más graves son las que se encuentran en los hongos presentes en los cereales y en los frutos secos. Un claro ejemplo son las aflatoxinas", indica el experto.

A nivel doméstico es muy difícil que aquellos alimentos que estén florecidos nos causen un problema de salud. "Para que exista un riesgo real debemos encontrarnos en un lugar donde haya grandes cantidades almacenadas", señalan.

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Sistema inmunológico débil

Si se tiene un sistema inmunitario débil y se expone a cantidades considerables de alimentos con hongos también se puede sufrir daños.

"Hablamos de personas con problemas de inmunidad o con enfermedades de base que provocan que sus defensas ya no sean potentes. Es decir, no haría falta que el hongo poseyera sustancias tóxicas para causar daños respiratorios u otros problemas de salud", explica Bartra.

Alergias

Rosa Porcel, investigadora de la Universidad Politécnica de Valencia, señala que la gravedad de los síntomas que sufra el afectado tras haber inhalado hongos dependerá de lo sensible que sea a estos.

"Estamos expuestos continuamente a las esporas que liberan los hongos, pero no todos las asimilamos del mismo modo. Las personas más susceptibles pueden desarrollar alergias, que se pueden manifestar en forma de congestión nasal, estornudos, ojos llorosos, asma y, en los casos más graves, fiebres y dificultades para respirar", apunta Porcel.

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Cómo evitar el moho

Aunque en nuestros hogares el riesgo de padecer problemas de salud por inhalación de hongos es mucho menor, los expertos recomiendan seguir algunas pautas para reducir la proliferación de mohos en la cocina.

Pero no todos los alimentos son igual de propensos a desarrollarlos. "Los que nos deben preocupar son los productos blandos y húmedos que, en el caso que presenten moho, no debemos reaprovechar ni oler, ya que son los más susceptibles a acumular hongos que podrían perjudicar nuestra salud", explica Rosa Porcel, autora del blog La Ciencia de Amara.

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