Después de la muerte del dueño, hace unos años, el mono se quedó sin alcohol y se volvió agresivo. Comenzó a aterrorizar a los residentes de Mirzapur, en el estado de Uttar Pradesh. Mordió a unas 250 personas, de las cuales una niña murió.
Finalmente, los funcionarios del zoológico local lograron capturarlo. Tras fracasar, al intentar suministrarle una dieta vegetariana, vieron que la peligrosa conducta del animal no cambiaba. Por lo tanto, decidieron mantenerlo en una jaula individual por el resto de su vida.

