“Estoy con los ánimos por el piso. Me preocupa sobre todo la salud de mi esposa, que a raíz de todo esto entró en un cuadro de angustia y depresión por el que tuvo que ser hospitalizada. La realidad es que vivo pensando cuándo se va a suicidar, lamentablemente es así. Todo esto pasa a raíz de esta pesadilla, de esta trama armada con el fin de ensuciar a Hermes Binner, que se perfilaba como el líder de la oposición al gobierno de aquél momento. Quedé en el medio de una trama política: no tengo dudas de que fue el kirchnerismo quien orquestó esto“, afirmó y recordó que desde la gestión de Cristina Fernández “querían incluso intervenir la provincia”.
La decisión del Tribunal se conocería en el mes de mayo. Al respecto, sostuvo: “Como dijo Oroño, esta es una causa armada, artificiosa, donde no existe ninguna prueba. Quiero confiar en que los jueces sabrán verlo”.
En cuanto a los supuestos vínculos de protección al narco Carlos Ascaíni, Tognoli lo negó rotundamente: “Durante mi gestión como director de Drogas, a Ascaíni se lo investigó en tres oportunidades: dos en forma directa y una tercera en una causa relacionada. Hubo secuestros de droga en los alrededores de su domicilio e incluso fue detenido. ¿Cómo pueden decir que no lo quise investigar?”, refutó y agregó que “en el expediente está muy claro quién brindaba protección a Ascaíni: lo protegían la comisaría local y la PSA. La Fiscalía nada dice de que cuando se lo detuvo, en el teléfono de Ascaíni figuraba el número de Telpuk, que era el jefe de la PSA, la fuerza que lo investigaba a nivel federal” recordó.
También destacó que en todas las investigaciones que se han realizado en la megacausa Los Monos, su nombre no ha sido mencionado ni una sola vez: “Si hubiera tenido contacto con el narcotráfico, hubiera sido con Los Monos también. Nunca tuve ningún tipo de relación con Los Monos, como tampoco la tuve con Ascaíni”, afirmó.
Además, añadió a su defensa el hecho de que no se haya podido probar ningún tipo de enriquecimiento ilícito: “la UIF nos investigó a mí y a mi familia y no encontraron nada. Hay un informe pormenorizado en el que llegaron a la conclusión de que no me enriquecí. Fui jefe de Drogas cuatro años y ni siquiera tengo una casa, vivo en casa de mis suegros desde que me casé, y eso lo sabe todo el mundo. No tengo ni donde caerme muerto“, expresó.
Tognoli pintó un duro panorama de la cárcel: “Es muy difícil tener que convivir con personas que uno ha detenido o con personal policial contra los que uno ha debido tomar medidas. Dentro de la cárcel vale todo, uno tiene que prepararse para defender su vida”, contó con mucha tristeza.
Ante la expectativa de una posible condena, el ex jefe policial preocupó con sus palabras: “No sé hasta dónde podré soportar. Le dediqué muchísimas horas de mi vida a cumplir con mi deber, restándole tiempo a mi familia, y veo que eso no sirvió para nada”.




Dejá tu comentario