Joana Monzón llevó a sus pequeños hijos de 3 y 5 años a la plaza en la siesta del martes.
A unos 30 metros había cinco jóvenes, pasaron dos hombres en moto y dispararon al grupo.
Leer más►Jugaba con sus hijos en la plaza y una bala perdida le rozó la cabeza
Joana sintió el primer disparo, corrió a proteger a sus pequeños hijos y el segundo impacto terminó en su cabeza.
” Cuando quiero correr porque siento el primer disparo, inmediatamente gatillaron otra vez y el segundo invadió mi cabeza. Sentí que se me iba la vida”.
La mujer pidió auxilio, llegó un móvil policial del 911 y los efectivos la trasladaron rápidamente al hospital Cullen.
“Tuve un Dios aparte porque la bala entró y salió me hicieron tres puntos”, contó Joana.
La víctima, destacó la celeridad con la que los uniformados la trasladaron al centro de salud y la excelente atención que recibió a pesar de la jornada de paro del personal.
Volvé a escuchar la entrevista
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