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Lejos de la AFA, la Liga Argentina de Fútbol Playa va camino al éxito

Con el trabajo incansable de ex jugadores y familiares, se juega el primer certamen del mundo. Con calor o frío, el fútbol playa avanza a paso firme.

Muy lejos de los millones de pesos del fútbol profesional y de la estructura de sus torneos e incluso lejos todavía de apenas lograr ser una disciplina dentro de los clubes, el fútbol playa se la rebusca para crecer día a día y convertirse en uno de los semilleros de la Selección Argentina, aún sin el interés de la Asociación del Fútbol Argentino.

Basados en el amor propio, la pasión y la familia, se logró crear la primera Liga Argentina de Fútbol Playa (LAFP) que en dos años pasó de tener 20 jugadores a más de 200 jugadores. Con 20 clubes, desarrollo de juveniles, fútbol femenino y hasta infantiles, se ganó el respeto y la mirada de reojo de algunos grandes clubes de Argentina.

Todos coinciden en un nombre: Gustavo “Chino” Casado. Ex jugador mundialista y entrenador de la Selección Argentina. Él es el encargado de llevar adelante este proyecto día a día, con el respaldo de sus ex compañeros de su carrera y la estructura de una cancha profesional de fútbol playa que está bajo el mando del Municipio de Escobar.

Sin embargo, todo esto crece bajo las narices de AFA. Sin tener las puertas cerradas, la falta de rentabilidad del deporte no genera la atención suficiente de los dirigentes. Poco le importa a los organizadores de la LAFP, que lo único que desean es jugar, crecer y nutrir a la Selección Argentina que tanto aman y que ahora les da la espalda.

¿Por qué AFA ignora a la Liga de Fútbol Playa?

La relación no existe, pero el mensaje es claro: “Nunca les cerramos las puertas. No es que ellos vinieron y nosotros les dijimos: ‘No, mirá que esto es nuestro y los chicos que juegan en la Selección, juegan en nuestra liga o no juegan’. Ellos nunca se acercaron”, remarca Agustín Dallera, histórico referente de Ituzaingó, mundialista con Argentina y Mejor Jugador de LAFP 2018.

“AFA quiere que los clubes se hagan cargo de la disciplina y la realidad es que el fútbol playa es muy chico para que un club decida poner plata. Una cancha de baby para futsal la puede tener cualquier club, pero una de fútbol playa es una inversión. Lo puede hacer, el tema es que quiera hacerlo y ese es el problema que nosotros tuvimos”, afirma.

Las cuestiones parecen ser firmes. El dinero no aparece y eso espanta a los dirigentes. Sin embargo, las cuentas claras están en Escobar. “AFA tiene intereses personales. Lo que quiere es que el deporte sea rentable. En lo nuestro nadie cobra un sueldo. La plata que se junta que la ponen los equipos es para comprar pelotas, para comprar redes, para pagarle al arbitro. Nadie se lleva un centavo”, cierra.

Casado adhiere a las palabras de Dallera y asegura que lo que más le molesta es “que le den la espalda”. “Empecé ayudando a la AFA, me usaron para armar una pre Libertadores y me echaron. Y ahora dicen que la Liga es un torneo de barrio, y no es un torneo de barrio. Juega River, juega Central, Ituzaingó… eso es una falta de respeto para todos esos equipos, que son de AFA”.

Sin embargo, está de acuerdo con que el crecimiento para pasar a un nivel superior es con su presencia. “No lo quiere reconocer, pero yo estoy abierto. A mi lo que me gustaría es que me digan: “Dame una mano con todo esto que tenes 20 equipos”. Para mi es un orgullo. Yo estuve 19 años metido con este deporte en AFA”, afirma el ex entrenador de la Selección hasta 2017.

Quién es quién en el Fútbol Playa: Gustavo “Chino” Casado

A la hora de remarcar un referente, el mundo del fútbol playa recae en él. El cerebro y el corazón de la LAFP es Gustavo Casado, que no presume de esa condición y que da lugar a que se lleve adelante el proyecto con la humildad y el sacrificio que todos resaltan.

“Para nosotros es algo que se nos fue de las manos. Empezamos como una liga de amigos y de repente se convirtió en una liga competitiva. Pasamos de tener 4 equipos a tener 20. Es algo que no lo estábamos buscando sino que empezamos jugando para conseguir algún jugador más para la Selección y para jugar entre amigos”.

El crecimiento del deporte sigue para el 2019 y las proyecciones son alentadoras. “Ahora por suerte tenemos dos canchas más. Una está en el predio de Smata en Zárate y la otra es en Mar del plata. Con esas tres canchas, la idea es meter una categoría más. Hacer 10 equipos más y hacer una Primera C”.

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