La impactante muerte de Karanbir Cheema, de 13 años, tras sufrir un shock anafiláctico grave en su escuela Willia Perkin, en Greenford, cuando un compañero le tiró una feta de queso en la cara, conmocionó a Londres. A tres años de ese trágico episodio, la causa llegó a la Justicia británica, que consideró el fallecimiento como "extraordinariamente inusual".
No te olvides de seguirnos en Google Noticias para mantenerte informado
La palabra de los expertos
Así declaró en los tribunales Adam Fox, pediatra especialista en alergias del Hospital de Niños Evelina de Londres, al explicar que las reacciones graves por el contacto con la piel son "muy poco frecuentes" y que "no tenía conocimiento de ningún otro caso fatal".
Según informa el sitio web Crónica, la forense Mary Hassell, que también fue parte de esa investigación, afirmó por su parte que la acción del niño de arrojarle el queso a Cheema fue "infantil y sin pensar", pero no fue calculado para causarle la muerte.
Leer más ► Ponen en subasta calzoncillos con mucho uso de Michael Jordan y son furor por su precio
Cómo sucedieron los hechos
A Cheema le tiraron una feta de queso de la mitad del tamaño de un pañuelo de papel que le tocó el cuello y eso le causó una reacción "sin precedentes". "Se quitó la camisa, gritó y corrió por la habitación en pánico. No podía respirar", describió Hassell.
En ese momento, la escuela le inyectó EpiPen, un dispositivo de epinefrina para tratar las alergias mortales y el chico fue internado de urgencia, pero sufrió un paro cardíaco. La falta de oxígeno le provocó una lesión cerebral grave y murió diez días después.
Leer más ► "Ojo de loca": navegó por Instagram y descubrió que su pareja tenía otra novia hacía meses
Rina, la mamá del adolescente, contó que era muy alérgico al trigo, gluten, a los huevos y a las nueces. Además, tenía asma y padecía un eccema atópico. Por ese motivo, la familia exigió más educación escolar sobre lo potencialmente mortales que pueden resultar las alergias.
Encontró a su hijo de 2 años asfixiado junto a una escalofriante carta
Una mujer volvió de trabajar y encontró a su hijo de 2 años asfixiado, acostado en la cama, cubierto con una sábana y sin signos de vida, junto a la macabra carta. El brutal crimen sucedió en Paraguay y su hermano de 14 años, que está desaparecido, es el sospechoso al que apuntan las autoridades.
La mujer regresó de trabajar de Brasil, cruzó la frontera y cuando llegó a su domicilio del barrio Bernardino Caballero, de la ciudad de Pedro Juan Caballero, quedó en shock al hallar a su hijo muerto y a la carta que decía: “Lo siento, su hijo vio algo que no debía ver. Tenemos al otro hijo mayor”. Inmediatamente, la madre llevó el cuerpo de su hijo hasta el Hospital Regional de Pedro Juan Caballero, pero el nene ya estaba sin vida hacía varias horas, según detallaron los forenses.
La primera hipótesis que barajaron los efectivos policiales era que personas desconocidas ingresaron a la casa y secuestraron al adolescente, pero al ver la grabación de una cámara de seguridad, observaron que el joven se fue solo de la casa, según informó el diario paraguayo La Nación. Luego, el comisario Hugo Díaz argumentó en diálogo con el diario Crónica: “A eso de las 12 del mediodía vio a ambos hermanitos jugando en el patio, luego volvieron a ingresar en la pieza, y que a eso de las 15.30 vio al hermano mayor dirigirse hacia la calle”, sobre los dichos de la dueña de la casa donde alquilaba esta familia.
Temas
Te puede interesar




