Neymar lo sabe. Su padre también. Nadie más. Sólo ellos tienen la respuesta a la bomba del verano: ¿estallará? En Brasil insisten que el astro aceptó que PSG pague los 222 millones de euros por su rescisión; en
Barcelona, la prensa más cercana al club hace esfuerzos por asegurar que
el crack seguirá vestido de azul y grana. Sin declaraciones oficiales, sin fuentes seguras. Allá Neymar (y su padre). ¿Y Messi?…¿Cómo le explicará el Barça que dejó ir o que no pudo impedir la ida de su
amigo? Justo cuando el rosarino renovó hasta 2021.