El ingeniero en petróleo, Miguel Galuccio, llegó a la refinería estatal allá por 2012 durante el mandato de Cristina Kirchner, cuando el Estado le expropió el 51% de las acciones a la firma española Repsol. De acuerdo a los estatutos de la empresa, es el directorio y la asamblea de accionistas quienes deben dar valor legal a la decisión de apartarlo de su cargo. Esta decisión no habría sido fácil para el macrismo: varios de sus funcionarios veían con buenos ojos la continuidad del paranaense pero, finalmente, se eligió su corrimiento.
Sin embargo, en el interior de la compañía estatal sostienen que cuando se designó a Juan José Aranguren como ministro de Energía (ex presidente de Shell) se daba una muestra de hostilidad hacia los más altos mandos de YPF por las diferencias públicas y notorias que ambos hacían conocer. En su lugar, el oficialismo tendría en su mira a Miguel Gutiérrez, expresidente de Telefónica Argentina.
Temas


Dejá tu comentario