menu
search
Deportes

Las rigurosas medidas disciplinarias que Raúl impuso en el Real Madrid

El ídolo del Merengue se hizo reconocido por las normas de conducta que les impone a sus dirigidos en el equipo filial del Merengue.

El mítico goleador del Real Madrid, Raúl González, decidió incursionar en la carrera como entrenador y sus métodos son estrictos y reconocidos por igual. El ex ‘7’ del Merengue conduce al Real Madrid de Castilla (filial de la “Casa Blanca”) y las normas de conducta que impone a sus dirigidos se hicieron conocidas por lo estrictas que son. ¿Están bien o exagera?.

Leer más► Brian Fernández "puede llegar" y Prediger cada vez más lejos de Colón

Una de las reglas que puso Raúl a sus jugadores es que todos deben acudir al predio a entrenar o los días de partido con la ropa que les provee el club. Todos con el uniforme del Real completo. Todos con la misma mochila y las mismas zapatillas, además de no haber rastro alguno de celulares, auriculares o valijas lujosas.

"No se puede ir a jugar a Las Rozas con mochilas de Louis Vuitton de 600 euros", les espetó en una reunión en la que les quedó claro a los jugadores que nada de zapatos o mochilas de marcas personales. Raúl se escuda en que los sueldos e instalaciones en las que practican sus dirigidos están por encima de una categoría como la Segunda B (categoría donde milita el Castilla).

Responsabilidad, humildad, respeto, sacrificio, equipo, son algunos de los valores que intenta inculcar Raúl a su equipo que registra 22 puntos en 17 partidos. Otra de las medidas que impuso es que los jugadores tienen que estar hora y cuarto antes en Valdebebas para entrenar. "Pero si no estás hora y media antes, para mí es como si llegaras tarde", dicen algunos de sus dirigidos que deben pagar cuantiosas multas en caso de llegar tarde.

Algo que no suele gustar a los jugadores son los días en que se entrena a doble turno. El ex goleador Merengue programó este tipo de sesiones unas semanas, pero el gran esfuerzo requerido provocó varias lesiones y debieron suspender esta práctica. Hace unos días volvieron a aplicarse.

Lo cómico de esto es que muchos de los jugadores que están bajo su ala, nacidos en 1997, no conocen lo que fue su entrenador como jugador o lo que representa para la institución. Tal vez esta rigurosidad haga que dentro de unos años los directivos del Madrid vean a Raúl como el entrenador del primer equipo, tal cual lo hicieron con Zinedine Zidane, ex compañero del ‘7’.