El príncipe Felipe, marido de la reina Isabel II del Reino Unido, falleció este viernes a los 99 años, informó el Palacio de Buckingham.
"Es con profundo pesar que Su Majestad la Reina ha anunciado la muerte de su amado esposo", indicó la monarquía británica y añadió que el príncipe "falleció pacíficamente en el Castillo de Windsor".
Las banderas de los edificios emblemáticos del Reino Unido se bajaron a media asta al momento del anuncio de un período de luto, según consignó la prensa británica. Su salud se había deteriorado en el último tiempo, tuvo que ser operado semanas atrás por un problema cardíaco. La última vez que se lo vio de forma pública fue durante un desfile en el Palacio de Buckingham. Pasó la mayor parte de la pandemia de coronavirus en el Castillo de Windsor, donde la pareja celebró 73 años de casados en noviembre de 2020 y su cumpleaños número 99.
Felipe se casó con la en ese momento princesa Isabel en el año 1947 en una Gran Bretaña que empezaba a salir de la Segunda Guerra Mundial. Fue consorte por más de 70 años, acompañando a la reina en compromisos y eventos. Se retiró de la actividad de la Casa Real en agosto de 2017 a la edad de 90 años.
Quién era Felipe de Edimburgo
Nació el 10 de junio de 1921 en la villa Mon Repos en Corfú, una isla griega del mar Jónico. Hijo del príncipe Andrés de Grecia y Dinamarca y la princesa Alicia de Battenberg. Su linaje incluía abuelos reyes, zares, marqueses y príncipes. Felipe tuvo cuatro hermanas mayores, cada una de las cuales se casó con un príncipe alemán. Para casarse con la heredera al trono de Reino Unido, Felipe tuvo que renunciar a su religión (la ortodoxa griega) y a su lealtad a Grecia. Por eso, perdió su título de "príncipe de Grecia y Dinamarca"
La vida en la Casa Real no fue fácil para Felipe
Isabel y Felipe se conocieron en julio de 1939. Ella tenía 13 años y él tenía 19. Los reyes y sus dos hijas habían llegado al puerto en el yate real Victoria & Albert, acompañados por Lord Mountbatten, y el sobrino de éste, Felipe, fue invitado a cenar a bordo. Al día siguiente, Mountbatten escribió en su diario: "Volvió para tomar el té y tuvo mucho éxito con las niñas". Todavía no podía imaginarse cuánto. Felipe era muy rubio, alto y atlético, e Isabel se enamoró de él instantáneamente, como confirmó después al biógrafo oficial de su padre.
Durante la coronación, cuando la pareja era conocida simplemente como "los Edimburgo", al príncipe le dolió especialmente que la flamante Isabel II, presionada por la corte y por Churchill, se negara a renunciar al apellido Windsor que había exhibido su familia desde 1917 en favor del Mountbatten que había adoptado Felipe.
El incidente provocó una de las clásicas reacciones coléricas del príncipe, quien se lamentó de no ser más que "una condenada ameba". Algo más tarde, en 1960, se acordó que los miembros más jóvenes de la familia real se llamaran Mountbatten-Windsor, pero para entonces ya estaba hecho el daño a la autoestima de Felipe, quién nunca perdonó tamaña humillación. Ese el comienzo de una crisis matrimonial que alcanzó su punto culminante entre octubre de 1956 y febrero de 1957, cuando el duque de Edimburgo emprendió un largo viaje en solitario y empezaron a proliferar los rumores sobre sus supuestas infidelidades, siempre desmentidas por sus amigos.
La biógrafa de Isabel II relaciona a Felipe con mujeres siempre más jóvenes que él. Entre ellas incluye a una princesa, una duquesa, dos condesas, además de otras damas con o sin título, muchas de ellas vinculadas al mundo de la equitación
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