El primer ministro británico, Boris Johnson, enfrenta una crisis sin precedentes en su Gobierno. En las últimas horas, 16 ministros le dejaron la renuncia en la mesa. El martes, tuvo que nombrar como nuevo ministro de Finanzas a Nadhim Zahawi, quien se desempeñaba al frente de la cartera Educación; y al jefe de gabinete, Steve Barclay, en la cartera de Sanidad, en reemplazo de Rishi Sunak y Sajid Javid, respectivamente, quienes dejaron sus cargos con críticas al premier tras una serie de escándalos que sacudieron a su Gobierno, el último por la forma en que manejó las denuncias de abuso sexual contra un diputado oficialista.
Le siguieron una decena de otros miembros del gobierno, de menor rango, en una sangría que continuó el miércoles con tres nuevas retiradas.
El secretario de Estado para la infancia y la familia, Will Quince, dimitió afirmando “no tener otra opción” tras haber transmitido en los medios de comunicación informaciones proporcionadas por la oficina de Johnson “que resultaron ser inexactas”.
La asistente del secretario de Estado de transportes, Laura Trott, renunció considerando que la confianza en el gobierno se ha “perdido”.
El secretario de Estado de educación, Robin Walker, lamentó al presentar su dimisión que los “grandes logros” del gobierno hayan sido “ensombrecidos por errores y cuestiones de integridad”.
Y John Glen anunció su renuncia como ministro del Tesoro, diciendo que tiene una “total falta de confianza” en el liderazgo de Johnson.
Poco después, Victoria Atkins renunció como ministra del Ministerio del Interior y dijo que “la integridad, la decencia, el respeto y el profesionalismo” deberían importar. Jo Churchill renunció como ministra de Medio Ambiente, criticando el enfoque de liderazgo “jocoso y egoísta” de Johnson.
Al mediodía, Stuart Andrew renunció como ministro de Vivienda y dijo que los conservadores no deberían tener que “defender lo indefendible”.
Además de Sunak y Javid -que eran considerados piezas clave en el Ejecutivo británico-, el martes dimitieron otros diputados que ocupaban cargos de menor responsabilidad, entre ellos Bim Afolami, que dimitió como vicepresidente del partido conservador, y Andrew Murrison, que se apartó como enviado comercial ante Marruecos.
“Francamente, el trabajo de un primer ministro en circunstancias difíciles cuando se le ha otorgado un mandato colosal es seguir adelante y eso es lo que voy a hacer”, dijo Johnson.
Asimismo, presentaron ayer la dimisión dos secretarios privados en el Partido Conservador, Jonathan Gullis y Saqib Bhatti.
Este miércoles, Selaine Saxby renunció como PPS (secretaria privada parlamentaria), diciendo que “la confianza, la verdad y la integridad” son vitales en la política.
Cada vez más debilitado, pero aferrándose al puesto, el primer ministro compareció en la sesión semanal de preguntas en el Parlamento, donde se una vez más se negó a renunciar pese a los pedidos de la oposición. “Francamente, el trabajo de un primer ministro en circunstancias difíciles cuando se le ha otorgado un mandato colosal es seguir adelante y eso es lo que voy a hacer”, dijo.
Por la tarde, el premier comparecerá ante el denominado “comité de enlace”, formado por los presidentes de las diferentes comisiones parlamentarias y encargado de examinar el trabajo del gobierno.
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