La escultura, titulada “Madre del mártir”, representa a una mujer campesina delgada -una tradicional representación artística de Egipto- con los brazos extendidos. Un soldado con casco se encuentra de pie detrás de ella, mirando sobre su hombro y con sus brazos alrededor de la cintura de la mujer.
Los vecinos de Sohag, ciudad conservadora, donde se encuentra la escultura que aún no fue inaugurada, se quejaron de que era inapropiada. De esta manera, el escultor Wagih Yani comenzó a trabajar sobre la obra. La idea es retirar el soldado y reemplazarlo por una rama de olivo y 10 palomas blancas.
Crónica
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