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Insultos, amenazas y licencia, el calvario del tatengue que les deseó a los sabaleros "ojalá se maten en la ruta"

El video que grabó el joven tatengue se viralizó por su frase para los hinchas de Colón: "No vuelvan más y ojalá se maten en la ruta". Hace cuatro días que recibe insultos en las redes sociales y tres personas se acercaron para amenazarlo en su trabajo en la Legislatura, una situación que investiga la Justicia.

El domingo se hizo público en redes sociales un video en el que un hincha de Unión, Hugo Escudero, parado en Bulevar Pellegrini, insulta a los hinchas de Colón. "Que linda está la ciudad, no hay negro, no hay pobreza, no hay delincuencia, no hay trapitos ni gente choreando en la calle. No hay cuida autos, no hay nada", fueron las palabras del joven que terminó el video diciendo que "no vuelvan más y ojalá se maten en la ruta".

El rechazo hacia las palabras y la bronca contra el tatengue no tardaron en llegar. Nuevamente en las redes, se difundieron los datos del joven: su lugar de trabajo, su domicilio y hasta el recibo de sueldo.

Con el video viralizado, Escudero filmó otro video para pedir disculpas: "Lamento mucho que se haya interpretado mal el mensaje", sostuvo el joven. "Estábamos jodiendo con amigos que viajaron, jamás podría desearle la muerte ni el mal a nadie. Tengo amigos y familiares de Colón" aseguró Escudero, que terminó pidiendo "perdón de corazón a todos porque estuve mal".

El joven es abogado y está a cargo de la Biblioteca de la Legislatura. Por el temor a las represalias y amenazas, desde el lunes no va a trabajar a la Legislatura. El móvil de Aire de Santa Fe este jueves a la mañana estuvo frente a la biblioteca de la Legislatura. Cruzaron personas desconocidas en moto y gritaron "a ver si te reintegras, guapo".

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Amenazas en el trabajo

La fiscal Carolina Parodi informó que el lunes un compañero de trabajo de Escudero manifestó que tres hombres se presentaron en la Biblioteca de la Legislatura, ubicada en Avenida General López 3141. Declaró que las personas, aún no identificadas, fueron a "buscar" al hincha de Unión por sus declaraciones en el video. Sin embargo, la fiscal aclaró que el compañero de Escudero no quiso dejar constancia de la denuncia.

Parodi investiga la declaración del compañero de trabajo para corroborar que las personas efectivamente se hayan presentado en el lugar de trabajo del hincha de Unión. Ya solicitó registro de las cámaras de seguridad de la zona. De la búsqueda de las imágenes se encarga el personal de la seccional segunda.

Mientras tanto, en la biblioteca de la legislatura los empleados trabajan a puertas cerradas y atienden al público desde una ventanilla, según informó Bruno Ballesteros en el móvil de Aire de Santa Fe.

Amenazas a la familia

"Al día siguiente vinieron los padres del joven, preocupados por las amenazas que recibían, pero tampoco quisieron registrar la denuncia ni que el hijo se acerque a hablar conmigo", narró la fiscal y agregó que "para continuar con la investigación necesito la palabra de la víctima, quise contactarme con el joven pero todavía no lo encontré". Hasta este miércoles a la tarde la fiscal no recibió notificación de denuncia alguna.

Las agresiones hacia Escudero y su familia se realizaron por redes sociales, aunque "los familiares contaron que los vecinos advirtieron la presencia de extraños que vigilaban la casa", contó Parodi, quien destacó que es difícil detectar en qué casos se trata de amenazas o sólo de insultos. "Son más de 500 hechos y hay que analizar caso por caso", explicó. Si bien no hay ninguna denuncia formal, la fiscal pidió al Ministerio de Seguridad que se tomen medidas para proteger al joven y su familia.

En cuanto a los dichos del tatengue, la fiscal explicó que "la acción es violenta pero no aún no estoy en condiciones de determinar que sea un delito". Parodi no concibe las palabras como hecho delictivo porque se trata de acciones del ámbito privado. Por eso sostuvo que "el caso escapa de la acción punitiva del Estado, por eso en lo único que pude intervenir hasta el momento es en solicitar protección".

Si bien el video fue enviado a un grupo de WhatsApp que integraban cerca de 20 personas, alguien lo difundió. Todavía no trascendió quién fue la persona que lo hizo público, pero de conocerse "puede haber delito o no", aclaró la fiscal. "Depende de la intención con la que difundió el video", explicó.

Desde este jueves, el domicilio del joven tatengue cuenta con custodia policial.

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