El yaguareté, el felino más grande de América, está en serio peligro de extinción por la caza y la destrucción de su hábitat. En un contexto de crisis ecológica global, el anuncio del nacimiento de dos crías de esa especie en los Esteros del Iberá por primera vez en más de 70 años es una noticia alentadora. “Arami, una de las dos primeras yaguaretés nacidas en el Centro de Reintroducción del Parque Iberá y liberada en 2021, dio a luz a dos cachorros salvajes en libertad. Es un significativo avance del sueño de ver al yaguareté regresar a la región”, explicaron desde la Fundación Rewilding Argentina, desde donde agregaron que los otros cuatro cachorros que hoy viven libres en Iberá habían nacido dentro de los corrales del Centro de Reintroducción de Yaguareté (CRY) para ser luego liberados junto a sus madres.
Esta fundación trabaja desde hace dos décadas con una estrategia de conservación llamada “rewilding” (reconstitución, reconstrucción, refaunización), que busca restituir la integridad de los ecosistemas naturales y devolverles su capacidad para mitigar las crisis ambientales. En la zona del Iberá se focalizaron en impulsar la reintroducción del yaguareté, el gran predador sudamericano.
Yaguareté, el mayor felino de América
El yaguareté (Panthera onca) es el felino más grande de América, y el tercero del mundo, luego del tigre asiático y del león. Mide entre 150 y 180 centímetros de largo, alcanza una altura de entre 65 y 80 centímetros y su peso ronda los 70 a 90 kilos. Tiene un rol clave en la cadena ecosistémica, ya que es el predador más importante de la región. En sus recorridos diarios, que pueden llegar hasta los 11 kilómetros de longitud, busca casi cualquier especie que habite en su territorio como tapires, pecaríes, corzuelas, carpinchos, yacarés, armadillos, serpientes, tortugas, aves y monos.
El corrimiento de la frontera agrícola y los cambios en el uso del suelo (deforestación de vegetación nativa para hacer ganadería y/o agricultura) afectaron su hábitat natural y la propia preservación de la especie, ya que para poder alimentarse y reproducirse los yaguaretés o jaguares precisan territorios de bosques continuos muy grandes (400 a 2.900 kilómetros cuadrados), según Greenpeace.
“Históricamente, el yaguareté se distribuía desde el sur de los Estados Unidos hasta el norte de la Patagonia Argentina, a lo largo de casi todos los ambientes. Hoy prácticamente ha desaparecido de sus extremos norte y sur, como también en la mayor parte de las áreas densamente pobladas, y muchas de sus poblaciones se encuentran seriamente amenazadas”, explica un documento de esa organización, que detalla que según los científicos esos animales hoy viven en menos del 50% de su distribución original, una cifra que en Argentina es muchísimo más grave ya que “en los dos siglos quedó recluido a un 5% de la superficie original”.
Cómo es el plan para reintroducir el yaguareté
En ese escenario, la estrategia de Rewilding y el nacimiento de dos nuevos cachorros asoma como una posibilidad para evitar su extinción total. Desde la fundación detallaron que estos nuevos cachorros silvestres son las crías de Arami (una de las dos primeras yaguaretés nacidas en el CRY después de 70 años de extinción en Corrientes), y Jatobazinho, el yaguareté silvestre rescatado en una escuela rural de Brasil y donado al proyecto en 2019. Su apareamiento también se produjo en vida libre.
Hace algunas semanas atrás, los técnicos de Rewilding detectaron que Arami rondaba el mismo lugar. “Los puntos que emite el collar de Arami y que recibimos cada día a través de una conexión satelital sugerían que podría haber tenido cachorros ya que pasaba todo el tiempo en un mismo lugar, seguramente cuidando de ellos” dijo Magalí Longo, una de las coordinadoras del proyecto de reintroducción, en un comunicado difundido por esa organización. Luego, gracias a las imágenes de una cámara trampa, se pudo confirmar que habían nacido dos cachorros.
“Estos nuevos hitos —la reproducción de yaguaretés libres y el nacimiento de una nueva generación en libertad— son una excelente señal para el proyecto que busca revertir la extinción de esta especie, y alienta la esperanza de regenerar una población saludable de yaguaretés en Esteros del Iberá”, agregó Sebastián Di Martino, el director de Conservación de la Fundación.
Con estos nuevos nacimientos, la población de Iberá contará con diez yaguaretés libres. Se trata de un número importante, ya que se estima que en toda la región chaqueña argentina solo sobreviven unos 20 individuos.
La estrategia del rewilding
La estrategia del rewilding en Argentina comenzó en la década de los 90 por la intervención de Douglas y Kristine Tompkins, que junto a un grupo de conservacionistas y científicos locales comenzaron en primer lugar a trabajar en la zona de los Esteros del Iberá, en la provincia de Corrientes, y hoy ya tienen proyectos en cinco provincias del país.
El proceso en los Esteros del Iberá se hace junto al gobierno de la provincia de Corrientes y la Administración de Parques Nacionales (APN). Allí Rewilding Argentina avanza con la reintroducción del depredador tope y otras especies clave de este ecosistema “para restaurar la salud y belleza natural del gran humedal, revitalizar la cultura e impulsar una economía restaurativa basada en el turismo de observación de fauna en la cual es central la figura del poblador local”.
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