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Estilo de vida

Qué es la técnica de estudio "Pomodoro" y cómo funciona

Le técnica Pomodoro es una metodología para evitar la procrastinación y aumentar la productividad y la concentración. Aquí, todo lo que tenés que saber para aprender a aplicarla a tu vida cotidiana.

La técnica pomodoro es una metodología concebida a finales de la década de 1980 por Francesco Cirillo, desarrollador de software y empresario italiano. El nombre proviene de un temporizador de cocina con forma de tomate (pomodoro, en italiano). Durante sus estudios, el autor se encontró frente a un período de baja productividad y confusión mental, con un sentimiento deprimente de pérdida de tiempo.

Cirillo, por tanto, decidió hacer una apuesta consigo mismo: estudiar sin distracciones y con la máxima concentración durante 10 minutos. Así que tomó el temporizador y comenzó a estudiar. En el primer intento perdió la apuesta, pero se dio cuenta de que estaba en la dirección correcta. A partir de ese día siguió perfeccionando este enfoque hasta llegar a definir lo que hoy conocemos como la Técnica Pomodoro.

En concreto, la técnica consta de cinco sencillos pasos:

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En la imagen: la sistematización de la técnica Pomodoro.

En la imagen: la sistematización de la técnica Pomodoro.

  • Elegir una actividad para completar.
  • Poner el temporizador en 25 minutos
  • Trabajar sin distracciones hasta que suene el temporizador.
  • Tomar un descanso de 5 minutos.
  • Cada 4 'tomates' tomar un descanso más largo de 15-30 minutos.

Aplicar la Técnica Pomodoro de manera efectiva

Aunque existen muchas otras técnicas para aumentar la productividad (por ejemplo, explotar los ciclos ultradianos descubiertos por el investigador Nathaniel Kleitman), la metodología de Cirillo sigue siendo una gran aliada para evitar la procrastinación y ayudar a cualquiera que quiera recuperar el control de su tiempo.

Sin embargo, a pesar de su inmediatez, no todo el mundo es capaz de sacarle el máximo partido. Existen algunos trucos que pueden ayudar a aplicar mejor la Técnica Pomodoro. Aquí, cinco de los muchos que se pueden encontrar en línea por mano de los principales expertos en productividad y del propio Cirillo.

No te conviertas en un 'recolector' de tomates

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Existen algunos trucos que pueden ayudar a aplicar mejor la Técnica Pomodoro.

Existen algunos trucos que pueden ayudar a aplicar mejor la Técnica Pomodoro.

Después de algunas semanas de aplicar la técnica, se vuelve natural pensar en términos de tomates: “hoy hice 10 tomates”, “ayer no hice ni un tomate”, etc. El riesgo es que el tomate pase de ser el medio a convertirse en el fin, trabajando mucho pero concluyendo poco. En cambio, es necesario aprender a vincular los tomates diarios a actividades bien definidas. En este sentido, hay que definir una lista de tareas a realizar y ordenarlas por prioridad.

Aprendé a gestionar las interrupciones

Como escribió el filósofo y poeta estadounidense Ralph Waldo Emerson: “adquirimos la fuerza de las tentaciones que somos capaces de resistir”. De hecho, concentrarse no es fácil. Según la Dra. Sharon Melnick, autora del libro ‘Success Under Stress’, todos los días se tienen alrededor de 60.000 pensamientos a nivel consciente que complican mantener el enfoque en lo que se está haciendo. Para mejorar la concentración y el enfoque existen algunos trucos.

Las amenazas a la concentración proceden de interrupciones internas (consultar Whatsapp, comer algo...) y externas (colegas, familiares, cartero, etc.). Las distracciones internas hay que combatirlas entrenando el autocontrol. Desde hace un tiempo está muy de moda el concepto de mindfulness que se puede entrenar desde un punto de vista psicológico.

En cuanto a las interrupciones externas, Cirillo sugiere el mecanismo "informar, negociar y devolver la llamada", que consiste en: 1) informar a la persona que nos interrumpe que estamos trabajando en otra cosa; 2) negociar rápidamente otro momento para tratar el tema; 3) volver a llamar a la persona que nos interrumpió. Si no se trata de vida o muerte, no hay temas que no se puedan posponer 25 minutos. Y es bueno familiarizarse con el concepto de asertividad.

No extiendas el trabajo más allá del temporizador

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Es necesario acostumbrarse a respetar los plazos para que se conviertan en un método.

Es necesario acostumbrarse a respetar los plazos para que se conviertan en un método.

Es necesario acostumbrarse a respetar los plazos para que se conviertan en un método. Además, por contradictorio que parezca, detener una actividad a la mitad del trabajo es un incentivo extraordinario para reiniciar el nuevo tomate con la energía adecuada. En otras palabras: el Pomodoro es sagrado, no se detiene y no se pasa del tiempo establecido. No hay descansos más largos o más cortos, no hay espacios de trabajo distintos a los establecidos.

Aprovechá los descansos

El objetivo de la Técnica Pomodoro es centrar la atención en esos 25 minutos, con la promesa de un descanso tan pronto como suene el temporizador. Los descansos, sin embargo, deben ser explotados de manera inteligente. Cirillo sugiere realizar actividades muy sencillas como beber un vaso de agua, tomar un café, estirarse, etc.

Lo necesario para empezar

Hay muchas aplicaciones para estudiar en línea, y esto también se aplica a la Técnica Pomodoro. Por ejemplo:

  • Pomodoro Timer para iPhone y iPad
  • Focus Booster
  • Pomodone
  • Time Tracker
  • Simple Pomodoro

Las aplicaciones automatizan muchos pasos: configurar el temporizador, pausas, tareas completadas, etc. Sin embargo, existe el riesgo de disminuir la contribución consciente al esfuerzo y terminar 'recogiendo tomates'. En cambio, realizar algunas acciones de forma manual, como cargar el temporizador, ayuda a que nuestro cerebro comprenda que estamos seriamente comprometidos con el trabajo que vamos a realizar.