El potus es una de las plantas más resistentes del hogar, pero incluso así puede entrar en una especie de “pausa”. De un día para otro deja de largar hojas nuevas, no crece en largo y parece estancado, aunque siga verde y sano.
Este freno no suele ser enfermedad ni falta de fertilizante: en la mayoría de los casos, el problema está en el entorno y en rutinas que parecen correctas, pero no lo son.
Por qué el potus deja de crecer de repente
El crecimiento del potus se detiene cuando la planta entra en modo conservación. Esto pasa cuando recibe luz insuficiente, cuando las raíces no tienen espacio para desarrollarse o cuando el sustrato pierde aireación.
También influye el riego excesivo: aunque no se pudran las raíces, el potus reduce su actividad para protegerse.