¡No la toques! La planta silvestre muy común en Santa Fe que puede causar irritaciones severas
Abunda en baldíos, costaneras y campos de la provincia, pero su contacto puede provocar desde picazón intensa hasta quemaduras. Aprendé a reconocer esta planta, un peligro latente para grandes y chicos.
Las ortigas pueden provocar irritación en la piel con solo rozarlas, debido a los pelos urticantes que liberan sustancias irritantes al contacto.
Pasear por Santa Fe, recorrer las zonas rurales o simplemente cruzar un baldío en la ciudad puede esconder un riesgo inesperado: la Ortiga (Urtica dioica), una planta silvestre extremadamente común en toda la provincia. Aunque a simple vista puede parecer inofensiva, su contacto directo con la piel es una experiencia que nadie quiere repetir.
Esta especie, fácilmente reconocible para el ojo experto, posee un mecanismo de defensa que la convierte en una verdadera amenaza irritante para humanos y animales.
La ortiga está cubierta por unos pequeños "pelos" o tricomas urticantes. Estos son huecos y contienen una mezcla de sustancias químicas, incluyendo histamina, ácido fórmico y acetilcolina.
Mecanismo de acción: Al entrar en contacto con la piel, la punta de estos tricomas se rompe, inyectando las sustancias irritantes.
Síntomas: La reacción inmediata es una sensación de ardor intenso, picazón, enrojecimiento y la aparición de ronchas o ampollas pequeñas, similares a una quemadura o la picadura de insectos. En casos de personas sensibles, la reacción puede ser más severa.
La ortiga: el mejor reconstituyente natural
Aunque son una planta silvestre muy común, las ortigas representan un riesgo, especialmente para chicos y mascotas que juegan al aire libre.
¿Dónde encontrar esta planta y cómo reconocerla?
La Ortiga es una planta muy adaptable y prolifera en suelos nitrogenados, por lo que es frecuente verla en:
Baldíos y terrenos abandonados.
Márgenes de caminos y rutas.
Orillas de ríos y arroyos (como en la Costanera de Santa Fe).
Huertas y jardines descuidados.
Cómo reconocerla: Sus hojas son de color verde oscuro, dentadas y con forma de corazón o lanza. Lo más característico es que tanto sus hojas como sus tallos están cubiertos por esos pequeños "pelos" urticantes que le dan una apariencia ligeramente aterciopelada.
Si vos o alguien de tu familia entra en contacto accidental con esta planta, es importante actuar rápido:
No rascar: Aunque la picazón sea intensa, rascar solo empeorará la irritación y extenderá las sustancias por la piel.
Lavar con agua fría y jabón: Limpiá la zona afectada suavemente. El agua fría ayuda a calmar la sensación de ardor.
Aplicar frío: Una compresa fría o hielo envuelto en un paño puede reducir la hinchazón y el dolor.
Remedios caseros (opcional): Algunas personas encuentran alivio aplicando gel de aloe vera, una pasta de bicarbonato de sodio con agua o una crema con calamina.
Consulta médica: Si la irritación es muy severa, la zona se hincha demasiado o hay dificultad para respirar (reacción alérgica), buscá atención médica inmediata.