El origen del mal: El exorcismo de David Glatzel
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Todo comenzó meses antes del crimen. El hermano menor de la prometida de Arne, David Glatzel, de solo 11 años, mostraba signos de una supuesta posesión: visiones de una "bestia", marcas físicas y voces extrañas. Los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren intervinieron y, según sus relatos, presenciaron cómo varios demonios tomaban el cuerpo del niño.
Durante uno de los agitados exorcismos, Arne Cheyenne Johnson, desesperado por el sufrimiento de su futuro cuñado, cometió un error fatal según los expertos en lo oculto: desafió a la entidad. Arne le gritó al demonio que dejara en paz al niño y que lo tomara a él.
cheyenne jackson
Los investigadores sostuvieron que Arne absorbió la entidad que poseyó a su pequeño cuñado durante un exorcismo fallido.
El crimen en el refugio de perros
Meses después de aquel incidente, la personalidad de Arne cambió. El 16 de febrero de 1981, tras una discusión acalorada en el refugio de animales donde trabajaba su prometida, Arne atacó a Alan Bono con una navaja de 13 centímetros, apuñalándolo repetidamente mientras emitía, según testigos, ruidos animalescos.
Un veredicto basado en la lógica, no en la fe
El abogado defensor, Martin Minnella, intentó citar a los Warren y a los sacerdotes que participaron en el exorcismo previo para testificar. Sin embargo, el juez Robert Callahan fue tajante: "La ley no permite que el Diablo sea una defensa". El tribunal dictaminó que tales pruebas eran irrelevantes, especulativas y que no tenían base científica.
arne cheyenne the devil made me do it
Arne Cheyenne Johnson: su defensa marcó un hito histórico al intentar validar la "posesión demoníaca" ante un juez de los Estados Unidos.
Finalmente, Arne fue declarado culpable de homicidio en primer grado y condenado a una pena de 10 a 20 años, de los cuales solo cumplió cinco por buena conducta.
¿Realidad o una estrategia mediática?
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A pesar de que el caso se cerró legalmente, la polémica nunca murió. Mientras Lorraine Warren sostuvo hasta el final de sus días que la posesión fue real, otros miembros de la familia Glatzel demandaron años después a los Warren, alegando que la historia de la posesión fue un invento para lucrar con la tragedia y que el niño en realidad sufría de problemas mentales no diagnosticados.¿Querés que sigamos con Amityville o preferís algo de asesinos seriales clásicos?
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