Cómo hay que regar el potus en otoño para que se mantenga verde y con hojas grandes
La clave está en ajustar la frecuencia y la cantidad de agua para evitar hojas amarillas y mantener la planta sana.
La clave está en ajustar la frecuencia y la cantidad de agua para evitar hojas amarillas y mantener la planta sana.
Durante los meses fríos, el potus entra en una especie de pausa: baja la temperatura, la planta crece menos y necesita menos agua. Si seguís regando como en verano, podés terminar dañando las raíces y provocando hojas amarillas o caídas.
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La regla de oro es reducir la frecuencia de riego. En esta época, lo ideal es mojar la tierra cada 7 a 10 días, siempre dependiendo de la humedad del ambiente y de la luz que recibe la planta.
Antes de regar, tocate la tierra con los dedos: si está húmeda, esperá unos días más; si la notás seca en los primeros 2 o 3 centímetros, es momento de agregar agua.
No hace falta empapar la maceta. Un riego moderado es suficiente, asegurándote de que el agua drene bien por los agujeros del fondo. Y un detalle clave: nunca dejes agua acumulada en el plato debajo de la maceta, porque el potus no tolera el encharcamiento y las raíces pueden pudrirse.
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Con estos consejos, tu potus va a pasar el otoño sin problemas y va a seguir siendo el protagonista verde de tu casa.