A las 21:30, después del aplauso que la gente acostumbró a hacer para reconocer el trabajo de todo el personal de salud, algunos salen al balcón o se asoman a la ventana con sus cacerolas con un reclamo concreto: que los políticos se bajen el sueldo.
Esto parece que no le cayó nada bien a la actriz Inés Estévez, que al principio no entendió por qué había ruido en la calle si ya había pasado media hora del popular accionar de los ciudadanos.
Una usuaria de Twitter la alertó sobre lo que estaba pasando y no dudó en salir al cruce. "Si en el momento en que corremos todos peligro de muerte pintan desestabilizadores a cuestionar a quienes nos comandan en la emergencia con integridad, sabemos con claridad que quien se suma a ese plan es ignorante, necio, o le chu un huevo tu vida. ¿Ok?", disparó filosa.
"Que los ciudadanos comunes le pidamos al Estado cooperación no es desestabilizador, es democracia", contraatacó una usuaria que está pendiente de sus publicaciones.
Lo cierto es que no fue la única figura del mundo del espectáculo que se quejó con la medida. Otro que está en contra del cacerolazo es Iván Noble.
"Qué cosa sabrosa de degustar son los gorilas indignados... ¡Ideales para acompañar el mate y las tortas fritas de esta tarde!",manifestó. ¡Tremendo!
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